Unas 100 mil personas conviven con Parkinson en Argentina

Cada 11 de abril se conmemora el Día Mundial del Parkinson. Esta fecha
tiene como objetivo crear conciencia sobre este trastorno neurodegenerativo que
afecta a millones de personas en todo el mundo.

El Parkinson, suele
manifestarse en personas mayores de 55 años aunque también puede presentarse
antes de esa edad. Se trata de una afección progresiva y crónica que afecta el
sistema nervioso central debido a la pérdida de células productoras de dopamina,
un neurotransmisor fundamental para el control del movimiento. Además de los
síntomas motores, el Parkinson también puede afectar la cognición, el
comportamiento y la esfera emocional
”, explicó la Dra. Valeria El Haj,
directora médica nacional de OSPEDYC.

Los signos
más característicos de la enfermedad incluyen:

– Temblor en reposo, que suele iniciar en un lado del cuerpo y
desaparece con la acción.

– Rigidez muscular, que puede causar dolor y dificultad en los
movimientos.

– Bradicinesia, es decir, lentitud para iniciar y mantener los
movimientos.

–  Inestabilidad postural, lo
que puede aumentar el riesgo de caídas, especialmente en etapas avanzadas.

Estos síntomas suelen confundirse con otras condiciones, lo que puede
hacer que muchas personas tarden entre 3 y 5 años en recibir un diagnóstico
preciso.

Además, existen síntomas premotores, que pueden aparecer años antes de
los síntomas motores:

  • Pérdida del olfato.
  • Estreñimiento.
  • Trastornos del sueño (REM), donde el paciente
    “actúa” sus sueños con movimientos o sonidos.

“El Parkinson no tiene
cura, pero su tratamiento busca aliviar los síntomas y mejorar la calidad de
vida del paciente. Para ello, se utilizan medicamentos que prolongan la
actividad de la dopamina o reponen sus niveles como por ejemplo: la combinación
de Levodopa-Carbidopa. Además, la terapia física, ocupacional y del habla es
fundamental para mantener la movilidad y la comunicación. En casos más
avanzados, la estimulación cerebral profunda puede ser una opción quirúrgica
para controlar los síntomas y mejorar la funcionalidad del paciente
”, continuó la Dra. El Haj.

Para mejorar la calidad de vida de los pacientes afectados de
Párkinson, se recomienda adoptar ciertos hábitos diarios: la actividad física
regular ayuda a mantener la movilidad, mientras que el uso de calzado cerrado
con suela adecuada reduce el riesgo de caídas. También es fundamental adaptar
el hogar para una movilidad más adecuada, retirando alfombras y colocando
barandas en las escaleras para mayor seguridad, además de mantener una buena
iluminación, especialmente durante la noche. La música puede ser una aliada al
caminar, ya que ayuda a marcar un ritmo; y separar los pies unos 20 cm mejora
la estabilidad.

También es importante mantenerse hidratado y optar por alimentos fríos antes de
las comidas para estimular la deglución, mientras que el uso de cucharas
pequeñas facilita la masticación y el proceso de tragar. Asimismo, practicar
técnicas de relajación y control de la respiración puede contribuir a un mayor
bienestar, y seguir una rutina estable de sueño ayuda a mejorar el descanso y
la calidad de vida del paciente.

El
conocimiento sobre el Parkinson es fundamental para un diagnóstico temprano y
un mejor manejo de la enfermedad. En este Día Mundial del Parkinson, sumemos
esfuerzos para apoyar a quienes la padecen y fomentar una mejor calidad de vida
”,
finalizó la Dra. Valeria El Haj.