Una clase magistral con foco en la reconversión del sistema de salud
- 13 de noviembre de 2025
- Posted by: Administrador
- Categoría: Noticias






El lunes 10 de noviembre, en la Escuela de Negocios de la Universidad
Católica Argentina, el Lic. Hugo Magonza dio una clase magistral denominada: “Construir sin destruir: cómo reconvertir el sistema
de salud sobre la base de las fortalezas existentes”. Esta actividad sirvió
como marco preparatorio para lo que será el inicio, en marzo del 2026, del MBA
con especialización en salud que será desarrollado por la UCA y Consenso Salud.
El master ya está generando gran expectativa no sólo por la variedad de su programa académico, sino también por la calidad de sus docentes, entre los que podemos nombrar a Hugo Magonza, Presidente de la Unión Argentina de Salud y Director General del CEMIC; Vladimir Werning, Vicepresidente del Banco Central de la República Argentina; Gabriel Oriolo, ex Superintendente de Servicios de Salud; Valeria Garay, ex Subdirectora de ANMAT; Máximo Fonrouge, especialista en Derecho Sanitario; Cristian Mazza, experto en Salud Global y Cooperación Internacional; y Mons. Alberto Bochatey, referente en Ética y Bioética.
Nicolás Mazza, Director del MBA, dio la
bienvenida a los presentes y en relación al master explicó: “El enfoque que
buscamos es tener una visión integral e internacional. Todos los docentes están
actualmente trabajando en el sector y eso le perite al alumno aprender de la
persona que está en el terreno”. Asimismo, explicó que “el MBA nace para acompañar
a quienes se preparan para liderar el cambio en el sector salud”.
La inscripción al MBA ya está abierta y quienes estén
interesados pueden escribir a: mba@uca.edu.ar
Sistema de salud, situación y perspectivas
Al inicio de su
charla, Hugo Magonza reforzó el concepto de que lo más importante que tiene la
actividad es formar recursos humanos. “Es
clave conducir equipos”, dijo. “Me
parece importante el modelo master donde hay otras personas que trabajan en
diversas actividades y aportan sus visiones. Una idea de un negocio distinto al
nuestro puede ser aplicada, en el futuro, en el propio negocio”.
A la hora de
evaluar al sistema de salud argentino Magonza lo calificó como “muy bueno” y además subrayó: “Tenemos un componente latino en el grado de
acercamiento y de mayor contención del que se da en otras partes del mundo, con
niveles de formación de los profesionales que son muy altos. El hombre es el
centro de todo nuestro trabajo. Tenemos un sistema de alta calidad de cobertura
y mucho más acceso del que hay en otros países”.
Para repasar los
determinantes sociales más importantes que repercuten en la calidad de salud de
la población comenzó nombrando a la pobreza.
“Es difícil sostener un país que tiene un nivel de pobreza tan alto, con
alrededor de 5 millones de personas en esa situación. Los sistemas de salud
deben ser inteligentes y adaptables a la población a la que están
dirigidos. Para una persona que no tiene
recursos, el hecho de tomar un colectivo ya representa un copago”.
Asimismo, otro determinante
social es la pérdida en la capacidad de generar recursos genuinos para los
sistemas de salud y también para el sistema previsional. Según los datos del
mercado de trabajo hay un 52% de personas inactivas. El otro 48%, se subdivide
en 32% de asalariados, 12% de monotributistas y un 4% de desocupados.
“Otro grave problema es el aprendizaje. El 60% de
nuestros niños menores de 10 años no pueden comprender texto. ¿Cómo hace
alguien que no entiende un texto para hacer valer sus derechos? Argentina
necesita volver al modelo donde la escuela pública era mejor que la privada. No
hay que olvidarse de la calidad y la exigencia en la educación”, resaltó el titular de la UAS.
El especialista
explicó que el gasto de bolsillo marca los niveles de inequidad de un país.
Argentina tiene un 30% de gasto de bolsillo. “El 30% está 20 puntos arriba de lo que la OMS dice que es un gasto
razonable”.
En cuanto a las
prestaciones Magonza indicó que un tratamiento oncológico no lo puede pagar ni
el 5% de la población. Lo mismo ocurre con un trasplante de médula, un
trasplante renal, o una terapia intensiva de 15 días.
“El sistema de salud tiene que ser universal,
solidario y equitativo y además de eso tiene que ser sostenible. Hace décadas
que tenemos esos problemas y nunca explotó. Eso no ocurrió, porque se logró un
equilibrio inestable, cuando luego se equilibra se vuelve a equilibrar pero en
otro estadio. En la pandemia el país hizo lo que se tenía que hacer, la pandemia
la sostuvieron las instituciones. Los subsidios que se dieron no alcanzaron
para cubrir ni el 25% de los gastos que tuvimos. Nuestro hospital perdió en el
2020, cuatro facturaciones completas. Recibimos de subsidio sólo una
facturación. Hubo que sobrevivir a aumentos de medicamentos, de personal,
desarmar los hospitales y adaptarse a normas que cambiaban todo el tiempo.
Nadie del sistema de salud se quejó. Lo que hicieron los profesionales en la
pandemia fue extraordinario, muchos de nuestros médicos no iban a su casa, se
quedaban en el hospital o alquilaban algo cerca para no exponer a sus familias”, repasó Magonza en cuanto a los esfuerzos realizados
por las instituciones durante el 2020.
En cuanto al envejecimiento
poblacional, consideró que es un tema multicausal. Indicó que hay un aumento de
la expectativa de vida, una marcada disminución de la natalidad, y un cambio en
el paradigma social respecto a las expectativas sobre calidad de vida.
“El sistema tiene que tener claro qué se puede otorgar
y qué no. El estado tiene que estar presente, es el que debe arbitrar el uso de
los recursos, basado en evidencia médica. Hay enorme cantidad de evidencia
científica para la toma de decisiones médicas que se actualiza permanentemente.
Pero a veces se prefiere el modelo de la ignorancia”, subrayó Magonza.
Para brindar más
datos sobre la baja en los nacimientos, el titular de la UAS mostró gráficos
que indicaban que en el año 1950 la tasa de natalidad en América Latina era de
5 hijos, y hoy estamos en 1,8. Asimismo, informó que la cantidad de unidades de
neonatología y pediatría van bajando y ya se ven superadas por las unidades de
cuidados críticos. “La Argentina está
envejeciendo rápidamente. En 2001, en la Ciudad de Buenos Aires, la tasa de
fecundidad era de 2 hijos por mujer y en 2023 la tasa de fecundidad fue de
1,09% por mujer. Menos población joven para financiar el sistema y más adultos
mayores para atender. La demanda en maternidades cayó 40% desde 2010”.
En relación a los
actores del sistema remarcó que “tiene
que haber una alternativa para que la gente pueda complementar coberturas entre
lo público, las obras sociales y lo privado. La responsabilidad de la entidad
de contralor es hacer que las entidades estén al final. Cuando la gente se
enferma, la entidad tiene que estar para que le den el servicio”.
Al analizar el
honorario de los enfermeros señaló que para llegar a la cuota les falta un 14%,
para llegar al IPC les falta un 39% y para los medicamentos un 56%. “Por
eso terminan trabajando en dos lugares, más los viajes, está fuera de su casa
15 horas. Y a pesar de eso, el ausentismo de las enfermeras en CEMIC es del 0%,
no faltan nunca. Estamos orgullosos de eso”.
Otro de los
factores de conflicto es el que representa en el gasto en salud en Argentina la
judicialización de la medicina. “Los
datos indican que la medicina defensiva se lleva el 30% del gasto en salud”,
explicó Magonza.
Puntos a reformular
En cuanto a las
vías de análisis para acercarse a posibles soluciones Magonza nombró la
necesidad de contar con un plan de salud nacional y aseguró que si el modelo
funciona las provincias seguramente van a terminar adhiriendo. Además, llamó a
modificar el modelo de atención, “no
enfocarse en la canasta sino en el modo de uso. La inteligencia artificial va a
ayudar en eso, asistiendo al médico. Si la información en lugar de ser una
historia física, se sube a un nube y se relacionan los datos del paciente con
los síntomas y edad del miso, eso ayudará a tener un diagnóstico más preciso”.
Además, abogó por
una limitación de las coberturas de alto costo. “Creo que en este sentido debería existir un Fonda Nacional de Recursos
como el que tiene Uruguay”.
En cuanto al
envejecimiento poblacional indicó que es necesario hacer reformas socio
sanitarias, laborales, previsionales y tributarias.
Para finalizar dio
otro dato importante que indica que “el
sector salud es un gran motor de la economía, ya que es la tercera actividad
que más mano de obra calificada conlleva”.
Plan de estudios y enfoque del MBA
El MBA con especialización en Salud
iniciará en marzo de 2026 y tendrá 18 meses de duración. Se montará sobre la
estructura del MBA actual de la Escuela de Negocios de la UCA. La modalidad
será presencial o híbrida, con dos días presenciales y uno online. Se podrá
compartir la cursada con personas de otros sectores y esto será muy
interesante. Y finaliza con un trabajo de integración final. Ya arrancó la inscripción formal.
- 14 módulos generales de MBA, centrados en management,
liderazgo, estrategia, finanzas y transformación organizacional. - 6 módulos de especialización en salud, que abordan temas como salud
pública, economía y políticas de salud, innovación digital, calidad y
regulación sanitaria. - Electivas optativas (Micro-Masters) en áreas clave como
inteligencia artificial, biotecnología, modelos de negocio y salud global. - Un Trabajo Final Integrador,
donde los alumnos aplicarán los conocimientos a un caso real del sector.
Además de su
formación académica rigurosa, el MBA se distingue por:
- Su enfoque ético y humanista, integrando contenidos de bioética y
responsabilidad social. - La posibilidad de participar
en Seminarios Internacionales en Londres, Washington
y el Vaticano, organizados por Consenso Salud. - Una red de
networking de alto nivel en el ecosistema de salud regional y
global.