Un 40% de casos de cáncer podrían prevenirse si evitamos factores de riesgo

Cada
4 de febrero se conmemora el Día Mundial contra el Cáncer, una de las
enfermedades más legendarias, investigadas y letales de la humanidad.
Esta fecha tiene como objetivo concientizar sobre la importancia del
diagnóstico precoz, usar todos los métodos diagnósticos y preventivos
para la población, y ganar acceso a tratamientos de calidad para todo el
mundo.

La
Dra. María Abril Acosta, oncóloga clínica de DIM CENTROS DE SALUD,
explica que “el cáncer es un amplio grupo de enfermedades que comienzan
en las células de casi cualquier lugar del cuerpo. Normalmente, las
células crecen y se dividen para producir nuevas que son indispensables
para mantenernos sanos. Algunas veces este proceso se descontrola:
nuevas células se siguen formando cuando el cuerpo no las necesita y
otras viejas no mueren cuando deberían hacerlo, formando una masa de
tejido llamado tumor. Estos pueden ser benignos o malignos”.

Al
respecto, la especialista amplía: “Los benignos no son cancerosos ya
que las células de este tipo de tumores no se diseminan a otras partes
del cuerpo, generalmente se pueden extirpar y en la mayoría de los casos
no reaparecen. Los tumores malignos son cancerosos, dado que sus
células tienen anomalías, se dividen sin control, pueden invadir y
destruir el tejido a su alrededor, entrar al torrente sanguíneo o al
sistema linfático y diseminarse a otros órganos”.

La
OPS señala que los tipos de cáncer diagnosticados con mayor frecuencia
en hombres son: de próstata (8,6%), pulmón (11,7%), colorrectal (10,2%) y
vejiga (5,9%). En tanto, en mujeres: de mama (30,7%), pulmón (10,3%),
colorrectal (9,6%) y cuerpo uterino (6,4 %). También advierte que un 40%
de casos podrían prevenirse al evitar factores de riesgo clave y un
30%, pueden curarse si se detectan temprano y se tratan adecuadamente.

Por
eso, la Dra. Acosta responde algunas preguntas sobre los factores de
riesgo, los estudios preventivos por edad y género, y los avances en
tratamientos.

¿Cuáles son los principales factores de riesgo?

Existen
múltiples factores de riesgo, algunos de ellos no son modificables,
como la edad, los antecedentes familiares o personales y las
alteraciones genéticas predisponentes. Otros de ellos son modificables,
por ejemplo, el sobrepeso, el sedentarismo, y consumo excesivo de
alcohol, los cuales son factores que se pueden evitar para disminuir el
riesgo de tener cáncer de mama y colon.

Se
recomienda fuertemente consumir una dieta rica en fibras, especialmente
vegetales y frutas, disminuir el consumo de carnes rojas y grasas de
origen animal, ingerir productos ricos en calcio (lácteos), realizar
ejercicio físico regularmente, evitar el sobrepeso, disminuir el consumo
de bebidas alcohólicas, evitar el tabaco y mantener los ambientes
libres de humo, para prevenir el cáncer de pulmón y otros tipos.

El
principal factor de riesgo para el cáncer de piel es la exposición
solar, por lo que se debe evitar exponerse al sol entre las 10 y las 16
horas, cubrirse con ropas de colores claros y prendas holgadas,
sombreros y anteojos de sol. Utilizar protector solar de más de 30 FPS
(Factor de Protección Solar). Y proteger especialmente a los niños. Los
bebés menores de 1 año deben evitar completamente la exposición. 

Por
su parte, la vacunación contra VPH previene la infección de los tipos
virales que causan aproximadamente el 80% de los casos de cáncer de
cuello de útero. La vacuna es gratuita y obligatoria para los niños y
las niñas de 11 años.

¿Qué estudios preventivos podemos hacer?

Se
recomienda que todas las mujeres de 50 a 69 años se realicen al menos
una mamografía cada dos años junto a un examen físico de las mamas por
parte de un profesional de la salud. También se sugiere la realización
de un papanicolau y colposcopia a todas las mujeres a partir de los 25
años. Si durante 2 años seguidos el PAP da negativo, se puede espaciar a
3 años. El riesgo de desarrollar cáncer de cuello de útero aumenta con
la edad y es mayor en las mujeres de más de 50 años, por eso es
importante que las mujeres después de la menopausia se realicen este
estudio.

Los más frecuentes en Argentina son el cáncer de mama, el cáncer de cuello uterino, cáncer colorrectal, cáncer de próstata, cáncer de pulmón y cáncer de piel.

A
su vez, todas las personas de 50 a 75 años, aunque no tengan síntomas,
deben efectuar chequeos regulares para detectar y extirpar los adenomas o
detectar y tratar el cáncer colorrectal en una etapa temprana. En caso
de tener antecedentes familiares o personales de cáncer de colon o
pólipos debe consultarse a un médico especialista si es necesaria la
realización de exámenes a más temprana edad.

Los
exámenes que pueden realizarse son: el test de sangre oculta en materia
fecal inmunoquímico (tsomfi). Se utiliza para saber si hay presencia de
sangre en la materia fecal, no observable a simple vista. Una ventaja
de este examen es su simpleza y que puede ser realizado por la persona
en su propia casa. La colonoscopía es un estudio que utiliza un tubo
flexible con una cámara para examinar minuciosamente el colon y el
recto. Posibilita la detección y extirpación de pólipos previniendo el
cáncer colorrectal.

Los
exámenes para detectar el cáncer de próstata en estadios tempranos
consisten en la realización de un análisis de sangre para medir el
Antígeno Prostático Específico (PSA) y en un examen digital a través del
recto.

¿Cuáles son los tipos de cáncer más frecuentes en Argentina?

Varios
tipos de cáncer pueden prevenirse. Otros pueden detectarse
tempranamente, lo que favorece las posibilidades de curación. Existen
varios tipos de cáncer, entre ellos los más frecuentes en Argentina son
el cáncer de mama, el cáncer de cuello uterino, cáncer colorrectal,
cáncer de próstata, cáncer de pulmón y cáncer de piel.

¿Qué hacemos ante un diagnóstico de cáncer?

Ante
un resultado con una imagen sospechosa de cáncer o un examen físico que
detecte una lesión visible y/o palpable, se deberá realizar una biopsia
para definir el tratamiento. La biopsia consiste en la extracción de
células y tejidos que un médico patólogo observa en un microscopio para
verificar si hay signos de cáncer. Ante un diagnóstico confirmado de
cáncer, se realizan estudios adicionales para evaluar su extensión y
decidir el mejor tratamiento. Ante un diagnóstico de cáncer, siempre hay algo por hacer.

¿Qué avances hay en materia de investigación y tratamientos?

En
muchos centros de investigación del cáncer, se investigan las causas,
el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad. Los científicos cada
vez entienden un poco mejor cómo los cambios en el ADN de una persona
pueden provocar que las células normales se tornen cancerosas lo cual
puede conducir a mejores diagnósticos y tratamientos del cáncer. La
inmunohistoquímica (técnicas complejas de estudio de las biopsias) y
otras pruebas de laboratorio pueden ser muy útiles para este propósito.

A
medida que los investigadores han logrado entender los cambios
genéticos que causan estos tumores, se han podido utilizar nuevos
tratamientos que tienen como blanco a estos cambios. Algunos de estos
medicamentos más recientes son llamados terapias dirigidas. Estos tienen
efectos más selectivos en comparación con la quimioterapia, siendo
mejor tolerados y con menos tasas de efectos adversos. Los estudios
recientes han descubierto que los cánceres que se originan en cada
órgano no son todos los mismos. Éstos pueden presentar distintos cambios
en sus moléculas más importantes y por este motivo responder de manera
diferente a los tratamientos.

Asimismo,
los estudios clínicos de los nuevos tratamientos son una parte esencial
si se desea lograr avances en este campo. En algunos de estos estudios
se están probando nuevos medicamentos para quimioterapia, nuevas
combinaciones de medicamentos y nuevas formas de administrarlos. Otros
estudios se concentran en nuevos enfoques para el tratamiento, como la
terapia biológica, la inmunoterapia y el tratamiento génico.  Los
médicos alentamos siempre la participación en estos ensayos,
considerándolo parte esencial de los avances en la oncología. 

Con el asesoramiento de la Dra. María Abril Acosta,

oncóloga clínica de DIM CENTROS DE SALUD

 (MN 165323 // MP 339640)