Un 20% más de supervivencia con diagnóstico temprano

(ASEBIO) El cáncer de pulmón continúa siendo la principal causa de muerte por cáncer en el mundo y uno de los mayores desafíos sanitarios en España.

Con cerca de 34.500 nuevos diagnósticos previstos en 2025, su incidencia sigue aumentando, especialmente entre las mujeres. Sin embargo, los avances en diagnóstico temprano, biotecnología e investigación traslacional están abriendo una nueva etapa en la lucha contra esta enfermedad.
 
La magnitud del reto

Según el Dr. Luis Montuenga, coordinador del Programa de Tumores del Tracto Respiratorio del área de cáncer del CIBER (CIBERONC), la situación es crítica: “En 2023 fallecieron 22.822 personas por tumores del tracto respiratorio, de las cuales 6.245 eran mujeres. Son cifras comparables a la mortalidad por cáncer de mama. Estamos ante un enorme reto sanitario”.

Los grandes ensayos internacionales NLST y NELSON demostraron que el cribado mediante TAC de baja dosis reduce de forma significativa la mortalidad en personas de alto riesgo. No obstante, España aún no ha implantado un programa poblacional, a pesar del consenso científico que reclama su adopción urgente.
Comprender la enfermedad: investigación para diagnosticar antes y tratar mejor

CIBERONC se ha consolidado como un referente internacional en investigación traslacional en cáncer de pulmón. Su trabajo se centra en entender cómo se inicia y progresa el tumor, qué mecanismos permiten su evasión inmunitaria, cómo metastatiza y por qué muchos pacientes desarrollan resistencia a los tratamientos.

“Necesitamos profundizar en los mecanismos biológicos clave para diagnosticar antes y tratar mejor”, señala Montuenga. Los equipos del centro investigan biomarcadores de detección precoz, predictores de respuesta terapéutica y modelos preclínicos avanzados que permiten estudiar la evolución del tumor con gran precisión.

La biotecnología como acelerador del cambio

Tecnologías como la secuenciación masiva, la biopsia líquida, la fragmentómica, la transcriptómica espacial, la epigenómica o el análisis de célula única están transformando la manera de entender y tratar el cáncer de pulmón.

Estas herramientas permiten identificar biomarcadores robustos, realizar diagnósticos más sensibles y diseñar terapias altamente personalizadas. Además, la industria biotecnológica desarrolla nuevos inhibidores, estrategias para modular la respuesta inmune y soluciones específicas para contrarrestar mecanismos de resistencia, uno de los principales obstáculos clínicos actuales. “La biotecnología ya ha contribuido —y seguirá haciéndolo— a mejorar la supervivencia”, afirma el investigador.

Terapias dirigidas, inmunoterapia e inteligencia artificial

La última década ha supuesto una revolución: las terapias dirigidas contra dianas como EGFR, ALK, ROS1 o KRAS y la inmunoterapia han cambiado por completo el pronóstico de miles de pacientes. Sin embargo, la resistencia limita su eficacia a medio plazo. De forma paralela, la inteligencia artificial comienza a integrarse en el análisis de imágenes, la clasificación de biomarcadores complejos y la predicción del riesgo individual, abriendo nuevas oportunidades de personalización.

Retos pendientes: hacia una oncología más personalizada

A pesar de los avances, todavía existen importantes obstáculos que dificultan que los progresos lleguen de forma generalizada a la práctica clínica. La heterogeneidad de los tumores y los complejos mecanismos de resistencia a tratamientos dirigidos e inmunoterapia dificultan predecir la respuesta de los pacientes. La validación de biomarcadores de detección precoz y el análisis del microambiente tumoral son pasos imprescindibles para optimizar los tratamientos futuros. Además, la falta de un programa de cribado poblacional mediante TAC de baja dosis y las desigualdades en el acceso a tecnologías avanzadas, como la secuenciación genética, ralentizan la implementación de terapias personalizadas y eficaces. Para Montuenga, la clave está en entender que el cáncer de pulmón no es una enfermedad única, sino que cada paciente presenta un perfil distinto que requiere una estrategia individualizada.

Investigación y financiación: la base de todo progreso

La investigación biomédica requiere recursos elevados en tecnología, equipamiento y personal especializado. “Hoy es imposible hacer ciencia competitiva sin financiación adecuada”, recuerda Montuenga, que reclama un mayor esfuerzo público y privado acorde con el peso sanitario de la enfermedad.