Primeros auxilios esenciales para corredores de montaña

A continuación, se detallan los elementos clave de asistencia inicial basados en el manual de Primera Atención de vittal, la organización de urgencias y emergencias médicas extra hospitalarias más grande de la Argentina.

Uso de guantes y medidas de protección

Es indispensable contar con un botiquín de primeros auxilios bien
equipado
y listo para actuar en situaciones de emergencia. En entornos
donde el contacto con fluidos es probable (como en lesiones), la protección es
primordial.

●     Protección universal: se debe asumir que toda víctima podría contagiar
enfermedades, incluso si no se observan fluidos corporales a simple vista.

●     Uso de barreras: es aconsejable usar guantes y protección ocular si hay
presencia de sangre u otros fluidos corporales para evitar contagios.

●     Higiene: tras
prestar ayuda, se deben retirar los guantes y lavarse las manos con abundante
agua y jabón.

Hemorragias y heridas

Las caídas y golpes son comunes en senderos, resultando en heridas y
sangrado. En estos casos, se debe actuar con rapidez ante una hemorragia
abundante porque es un asunto vital.

●     Detener el sangrado: aplicar presión en la zona de la hemorragia con una gasa,
tela o toalla limpia. Se debe presionar con firmeza, usando la palma de la mano
o las yemas de los dedos, nunca directamente sobre la herida.

●     Hemorragia persistente: si el sangrado no cede, se debe agregar más material
absorbente sin retirar el anterior y presionar con más firmeza.

●     Heridas menores: en rasguños o lastimaduras pequeñas, limpiar la herida
con agua y jabón y luego cubrirla con una gasa, ejerciendo presión para detener
el sangrado.

Traumatismos (fracturas y esguinces)

Las torceduras, golpes o caídas pueden provocar lesiones musculares, óseas
y articulares, siendo los esguinces (lesión del ligamento por torcedura) y las
fracturas (hueso roto) las más comunes.

●     Inmovilización: es
fundamental indicar a la víctima que no utilice la parte lesionada.

●     Manejo del dolor con frío: enfriar la zona afectada con hielo envuelto en una
toalla o paño (nunca directamente sobre la piel o plástico de la bolsa) por 20
minutos.

●     Elevación: mantener
en alto la parte lesionada si la lesión ocurrió en las extremidades.

Quemaduras

Una descarga eléctrica o el contacto con alguna
superficie o químico caliente pueden causar quemaduras.

●     Quemaduras pequeñas: enfriar la zona quemada con agua fría (nunca usar
hielo) y cubrirla con una gasa estéril o paño limpio.

●     Quemaduras grandes o profundas: llamar al servicio de emergencias inmediatamente. No
reventar las ampollas que se formen.

●     Advertencia de pomadas: no es recomendable aplicar pomadas, cremas, ni remedios
caseros como manteca o aceite.

Convulsiones

Las convulsiones (pérdida del control muscular y conocimiento) pueden ser
causadas por lesiones relacionadas con el calor, hipoglucemia o traumatismo
craneoencefálico, entre otras.

●     Protección:
correr objetos cercanos para evitar golpes.

●     Soporte: colocar
un objeto blando (almohada, toalla) debajo de la cabeza para protegerla del
suelo.

●     Post-convulsión: una vez pasada la convulsión, si la persona respira
correctamente, colocarla de costado para mantener las vías respiratorias más
abiertas (previamente, chequear que no haya contusiones en la cabeza, cuello o
columna).

Desmayo

Un desmayo (generalmente de corta duración) puede ser causado por el calor,
estar mucho tiempo quieto, o levantarse de repente.

●     Asistencia:
recostar a la persona mareada en un lugar seguro.

●     Recuperación: el
paciente debe continuar recostado unos minutos después de recuperar la consciencia.
Si sigue mareado, se pueden levantar sus piernas ligeramente por encima de la
altura del corazón. Ayudarla a levantarse lentamente, sentándola antes de
intentar pararse o caminar.

Hipoglucemia (bajo nivel de azúcar)

Puede ocurrir en personas diabéticas, manifestándose con confusión,
irritabilidad, somnolencia, debilidad, sudoración excesiva, palidez, hambre y
sed.

●     Si está consciente: ofrecer un alimento rico en azúcar (jugo de frutas,
miel, gaseosa no dietética) y mantener a la víctima sentada y tranquila.

●     Si no responde: no
darle de comer.
Llamar inmediatamente a emergencias y, si no tiene lesiones
en la columna, cuello o cabeza, colocarla de costado para facilitar la
respiración.

Reanimación Cardiopulmonar (RCP)

La RCP es una técnica esencial en casos de problemas respiratorios, paro
cardíaco, o cuando una persona no responde o pierde sus signos vitales.

●     Cadena de supervivencia: las acciones clave son: 1. Identificar la emergencia y
llamar al servicio de emergencias (solicitando un desfibrilador). 2. Administrar
RCP inmediatamente. 3. Utilizar un desfibrilador rápidamente. 4. Asegurar la
atención especializada lo antes posible.

●     Pasos de RCP (Adultos/Niños > 1 año):

1.    Acercarse, tocar y preguntar si está bien.

2.    Solicitar ayuda y pedir un Desfibrilador Externo
Automático (DEA).

3.    Observar si la persona respira.

4.    Realizar 30 compresiones fuertes y rápidas.

5.    Abrir la vía aérea y realizar 2 ventilaciones (si no se
tiene mascarilla, hacer sólo compresiones torácicas).

6.    Repetir en series de 30 compresiones y 2 ventilaciones.

Atragantamiento (Asfixia)

El bloqueo de las vías respiratorias altas puede producir asfixia.

●     Obstrucción leve: la víctima puede toser y emitir sonidos; se debe
acompañar e indicarle que tosa.

●     Obstrucción grave (persona consciente, mayor de 1 año): la tos es débil o nula, y tiene dificultades para
hablar.

1.    Asegurarse de que se está asfixiando y avisarle que se va
a ayudar.

2.    Ubicarse por detrás y abrazarla, con las manos al frente
a la altura del abdomen.

3.    Cerrar un puño y colocar la palma de la otra mano por
encima.

4.    Realizar compresiones rápidas hacia arriba hasta
que el objeto sea expulsado.

●     Mujeres embarazadas o personas corpulentas: realizar compresiones en el tórax (golpes secos rectos),
en lugar del abdomen.

●     Pérdida de conocimiento: acostar a la persona boca arriba e iniciar RCP
inmediatamente, buscando el cuerpo extraño cada vez que se abra la vía aérea
para ventilar.

“El conocimiento teórico y la práctica constante en primeros auxilios es
una herramienta invaluable. Son fundamentales para estar siempre preparados y
disponibles para ayudar ante una emergencia. Saber cómo responder, desde
realizar la Reanimación Cardiopulmonar (RCP) hasta detener una hemorragia
visible, puede salvar una vida”, indica Mariela Waisbord, CEO de vittal.