Por qué la salud mental es crucial en el entorno laboral
- 8 de octubre de 2024
- Posted by:
- Categoría: Noticias
La relación de salud mental y trabajo es
doble: por un lado, los entornos de trabajo saludables promueven la salud
mental, mientras que las condiciones insalubres son un importante factor de
riesgo. Por otro lado, el estigma asociado a los padecimientos mentales es una
barrera para el empleo, dificultando la rehabilitación social de las personas
que los padecen.
Si bien en los últimos años la conciencia
acerca de los problemas de salud mental ha aumentado, inclusive en las áreas
laborales, queda mucho por avanzar en este sentido. La carga de enfermedad
asociada a salud mental y consumos problemáticos representan alrededor del 30%
del total de los años perdidos por discapacidad en general. Se ha demostrado
que la inversión en prevención, tratamiento y rehabilitación resulta muy
beneficiosa, ya que los costos asociados a la misma tienen un retorno en
ahorros y productividad cercano a 4 veces lo invertido; sin embargo la mayor
parte de los países le destinan apenas un 2% del total de su presupuesto de
salud. Solo una pequeña proporción de las personas necesitadas accede al
diagnóstico y tratamiento, por lo que se habla de una gran brecha entre las
necesidades y los recursos que se disponen.
Los problemas de salud mental impactan en el
trabajo aumentando el ausentismo y reduciendo la productividad. Se estima que
el 15% de los adultos en edad laboral padece un trastorno mental en algún
momento de la vida. En Argentina, nuestra experiencia ha arrojado un incremento
del 50% del promedio de días laborales perdidos a lo largo de los últimos 10
años asociado principalmente a depresión, ansiedad y somatizaciones. En el mundo, se calcula que estos
padecimientos ocasionan la pérdida de 12 mil millones de días laborales por
año.
La OPS/OMS recomiendan políticas de
capacitación en acciones preventivas dentro de las organizaciones laborales,
tales como la identificación de los factores estresantes, y el impulso a las
iniciativas de apoyo a las personas con problemas de salud mental, adaptando el
trabajo a sus capacidades, generando programas de retorno al trabajo, etc.
Otro factor a tener en cuenta es que el 50% de
los problemas de salud mental aparecen antes de los 15 años de edad, por lo que
se comprende que esta población resulte especialmente vulnerable en su
desarrollo emocional y cognitivo ante el crecimiento del trabajo infantil, que
después de la pandemia se calcula en 160 millones de niños en el mundo.
Llevar la salud mental al trabajo supone
enfrentar nuevos problemas en la medida en que las modalidades del mismo
también evolucionan, desde la explosión del teletrabajo en los últimos años, a
los riesgos más sutiles como el de estrés laboral asociado a los cambios de las
estructuras organizacionales, o el de las formas encubiertas de acoso. No debe
esperarse que las leyes laborales, que son necesarias, puedan modificarse al
paso de estos cambios, por lo que es imprescindible que la prevención llegue antes,
y sea parte de las políticas de las áreas de recursos humanos y de medicina
laboral de las empresas. Salvando las distancias, algunas de las funciones que
en la organización asistencial poblacional son parte de la atención primaria,
como la vigilancia epidemiológica, tratándose de la salud mental en el ámbito
laboral deben recaer en las áreas mencionadas.
Rolando Salinas (MN 72241)
Jefe de Salud Mental del Hospital Alemán
Prof. de Psicología de la Salud UCA