Ola polar: el frío extremo aumenta el riesgo cardiovascular
- 3 de julio de 2025
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- Categoría: Noticias

Con la llegada del invierno y las bajas
temperaturas, es fundamental prestar especial atención a la salud
cardiovascular. Las olas de frío, que se presentan con mayor intensidad en esta
época del año, pueden generar un estrés adicional en el sistema circulatorio,
incrementando el riesgo de eventos cardiovasculares graves como infartos de
miocardio, accidentes cerebrovasculares (ACV) e incluso paros cardíacos.
“Durante el invierno y los extremos de baja temperatura se han asociado a un incremento del riesgo de eventos cardiovasculares”, explica Dr. Miguel Gonzalez [M.N. 62869], jefe de Cardiología e Investigación Sanatorio Finochietto. “A nivel cardiovascular, es más frecuente que las complicaciones ocurran con bajas temperaturas, a diferencia de lo que sucede con las altas”.
Fisiológicamente, la exposición al frío extremo provoca una vasoconstricción, es decir, un estrechamiento de las arterias, especialmente en las extremidades. “Esto genera un aumento de la presión arterial, taquicardia y el cuerpo -el corazón en especial- se encuentra con mayor trabajo y esfuerzo para tratar de generar calor y energía”, detalla Gonzalez. Este esfuerzo adicional puede exacerbar factores de riesgo preexistentes como la hipertensión arterial y las arritmias. Además, las bajas temperaturas pueden disminuir las defensas del organismo, haciendo que seamos más susceptibles a infecciones virales o bacterianas, que a su vez pueden desencadenar o agravar problemas cardíacos.
Además, la edad se suma como un factor
de riesgo extra. Los adultos mayores, incluso aquellos que se consideran sanos,
son particularmente vulnerables. “La edad es un factor de riesgo
importante. Con los años, el cuerpo pierde eficiencia para regular la
temperatura, y la respuesta cardiovascular ante el frío puede ser más débil o
exagerada“, señala el especialista. Además, las personas de mayor edad
suelen presentar más factores de riesgo y menores defensas ante agentes
infecciosos.
Consejos clave para cuidar tu corazón en
invierno:
Más allá de abrigarse bien, es crucial
adoptar medidas preventivas específicas:
- Evitar cambios bruscos de temperatura: procurar no
pasar de ambientes muy calefaccionados al aire libre sin la protección
adecuada. - Mantener una alimentación saludable: optar por
comidas nutritivas y equilibradas. - Realizar actividad física moderada: incluso dentro
de casa, mantenerse activo es beneficioso para la salud cardiovascular. - Adherencia a la medicación: tomar los
medicamentos recetados en tiempo y forma. Ante cualquier duda sobre ajustes de
dosis, especialmente para la presión arterial, colesterol o anticoagulantes, siempre
consultar al médico y nunca automedicarse. - No fumar y evitar el estrés: estos hábitos
son perjudiciales para la salud cardiovascular en cualquier época del año. - Vacunación anual: es sumamente importante recordar
la importancia de la vacunación anual con la vacuna antigripal y recibir el
esquema de la vacuna antineumocócica. Está comprobado que infecciones como la
gripe o el neumococo pueden provocar ataques cardíacos o empeorar cuadros de
insuficiencia cardíaca o arritmias. Las vacunas protegen para evitar la
infección o atenuar su gravedad. El esquema de vacunación en Argentina es
gratuito para mayores de 65 años y personas con enfermedades cardiovasculares,
respiratorias o sistémicas.
Cada año, durante los meses de junio,
julio y agosto, se observa un aumento real y medible de las consultas e internaciones
por causas cardiovasculares, especialmente en días de frío intenso. “Esto
se da tanto por infartos como por descompensaciones de pacientes con
insuficiencia cardíaca o hipertensión”, afirma el Dr. Gonzalez. Si
bien el sistema de salud está habituado a este patrón estacional, la
prevención es la herramienta más eficaz para reducir la demanda y evitar
complicaciones que son prevenibles.