Linfoma: un cáncer hematológico que hoy tiene altas chances de curación

El linfoma es un tipo de cáncer hematológico que afecta a los
linfocitos, células esenciales del sistema inmunológico y que crecen en los
ganglios linfáticos, presentes en todo el organismo.

Si bien existen más de 60 subtipos de linfoma, se los divide en Linfomas no Hodgkin y Linfomas de Hodgkin ya que tienen enfoques terapéuticos distintos.

El linfoma puede afectar a cualquier persona y a cualquier edad, aunque
algunos subtipos son más frecuentes en adultos jóvenes y otros en personas
mayores.

Los síntomas pueden ser inespecíficos, y en ocasiones retrasan el
diagnóstico. Los más habituales son:

·        
Inflamación persistente de ganglios linfáticos
en cuello, axilas o ingles

·        
Fiebre prolongada sin causa aparente

·        
Sudoración nocturna abundante

·        
Pérdida de peso involuntaria

·         Cansancio marcado o
picazón generalizada

Factores predisponentes, diagnóstico y tratamiento

Si bien en la mayoría de los casos la causa exacta del linfoma sigue
siendo desconocida, entre los factores predisponentes se incluyen:

·        
estados de inmunosupresión (como trasplantes o
VIH)

·        
ciertas enfermedades autoinmunes

·         antecedentes
familiares y la exposición a agentes tóxicos como solventes.

El diagnóstico requiere de estudios especializados: biopsia de ganglio
linfático que debe ser analizada por un hemato-patólogo, análisis de sangre,
tomografías o PET, e incluso estudios moleculares para definir el subtipo
exacto. Este paso es crucial, ya que el tratamiento depende del tipo de linfoma
y de la etapa en la que se encuentra la enfermedad.

En todos los casos el tratamiento es con inmunoquimioterapia o bien
inmunoterapia sola y/o radioterapia; es decir que no son patologías que
requieran tratamiento quirúrgico.

Hoy en día, además, existen tratamientos muy eficaces que van desde la
inmunoquimioterapia y la radioterapia hasta terapias dirigidas, anticuerpos
biespecíficos e inmunoterapias avanzadas, como la terapia con células CAR-T,
que han transformado la perspectiva de muchos pacientes. Gracias a estos
avances, una gran parte de los linfomas son curables o controlables a largo
plazo.

Argentina cuenta con numerosos centros con experiencia en el
tratamiento de linfomas y la posibilidad de acceso a terapias efectivas y
protocolos de investigación, así como con recursos para acompañar a cada
paciente y a su familia.

Un diagnóstico correcto y acudir a centros especializados en el manejo
de estas patologías aumenta las chances de obtener excelentes resultados.