La vacunación, herramienta fundamental para prevenir el sarampión

*Por la Dra. Paola Caro (MN 113.445)
Directora médica de vittal

En el marco
de los ocho casos de sarampión confirmados en el AMBA, es fundamental
contar con información clara y segura sobre qué es y cómo prevenir esta
enfermedad viral y altamente contagiosa.

El
sarampión se transmite mediante gotas que se liberan del aire de la
nariz, boca, o garganta de una persona infectada. El virus puede
persistir en el aire o sobre superficies, siendo activo y contagioso por
un período de 2 horas.

Los
síntomas frecuentes son fiebre alta, manchas rojas en la piel,
secreción nasal, conjuntivitis y tos. Este virus no distingue edades,
aunque puede presentarse de forma grave, sobre todo en menores de 5
años.

Si
bien no existe ningún tratamiento antiviral específico contra el virus
del sarampión, la vacunación juega un rol fundamental en la prevención.
Más aún si se tiene en cuenta el inicio del año lectivo.

Por eso, es muy importante chequear si los chicos cuentan con el esquema completo de vacunación contra el sarampión, es decir, dos dosis de vacuna triple o doble viral para personas de 5 años o más y una dosis para aquellos entre 12 meses y 4 años. El esquema también debe ser chequeado por toda la población adolescente y adulta.

Todas
las personas desde el año de vida deben tener las vacunas completas
contra el sarampión y la rubéola, según Calendario Nacional de
Vacunación:

● De 12 meses a 4 años deben acreditar una dosis de vacuna triple viral.


Niños de 5 años o más, adolescentes y personas adultas deben acreditar
al menos dos dosis de vacuna con componente contra sarampión y rubéola
aplicada después del año de vida (doble o triple viral) o contar con
serología IgG positiva para sarampión y rubéola.

● Las personas nacidas antes de 1965 se consideran inmunes y no necesitan vacunarse.

Se
recomienda contar con esquema de vacunación completo antes de realizar
un viaje. Además, ante la aparición de fiebre y erupción en la piel, lo
principal es buscar atención médica, resguardando las medidas de cuidado
mediante el uso de un barbijo en pos de evitar la transmisión.

La
colaboración entre las familias, profesionales de la salud y
autoridades sanitarias es esencial para mantener altas tasas de
vacunación y asegurar que todos estemos protegidos. La prevención es la
mejor forma de cuidar la salud de nuestra comunidad y garantizar un
futuro libre de enfermedades prevenibles.