La IA anticipa qué óvulos tienen más posibilidad de éxito

La fertilización in vitro (FIV) es una esperanza para millones de personas en todo el mundo, pero la realidad sigue siendo desafiante: entre el 60 y el 70% de los ciclos de FIV no resultan en un nacimiento vivo (Centers for Disease Control and Prevention, 2019)[. Esto significa que muchos pacientes enfrentan múltiples rondas de tratamiento, una carga emocional considerable y costos económicos elevados, a menudo sin respuestas claras sobre por qué los resultados no cumplieron las expectativas.

En algunos casos, las causas pueden ser evidentes o encontrarse con mayor facilidad pero, en muchos otros—ya sea que se clasifique como infertilidad sin causa aparente, que afecta hasta 30% de las parejas infértiles[ o simplemente cuando los resultados son inesperadamente bajos— identificar la causa raíz puede ser complejo.

Uno de los factores
más críticos
y menos comprendidos en el éxito de la FIV es la calidad de los óvulos. Los óvulos sanos
tienen más probabilidades de ser fecundados, desarrollarse en embriones
fuertes, implantarse con éxito y dar lugar a embarazos saludables.
Históricamente, la evaluación de la calidad ovocitaria se ha basado
principalmente en suposiciones ligadas a la edad, en lugar de evaluaciones
individualizadas, dejando a médicos y pacientes sin la información necesaria
para explicar resultados decepcionantes u optimizar futuros ciclos. Es decir,
que el papel de la calidad ovocitaria
venía siendo subestimada
.

Haciendo visible lo invisible

Future Fertility es una empresa canadiense de
tecnología reproductiva que colabora con aproximadamente la mitad de las
clínicas de fertilidad en Argentina a través de MAGENTA™, herramienta
no invasiva impulsada por IA que evalúa
la calidad de los óvulos a partir de imágenes de alta resolución tomadas en el
laboratorio
. Al analizar características sutiles invisibles al ojo humano,
se asigna puntajes de calidad individualizados para cada óvulo, brindando
información valiosa a clínicas y pacientes.

“Euploidy
Insights
es el avance más reciente en este campo y
amplía las capacidades de MAGENTA™ al predecir qué óvulos tienen más probabilidades de
desarrollarse en
embriones euploides, esto
es aquellos con el número y disposición correctos de cromosomas, y con el mayor
potencial de llevar a un embarazo saludable”, explica Christy Prada, directora Ejecutiva de Future Fertility.

“Los
cromosomas son estructuras en forma de hilo que contienen las instrucciones
genéticas que moldean a cada embrión. Cada célula del embrión humano debe tener
46 cromosomas, organizados en 23 pares: la mitad provienen del óvulo y la otra
mitad del espermatozoide. Un embrión es considerado euploide cuando tiene la
cantidad correcta de cromosomas, correctamente emparejados. Esto se asocia con
un desarrollo embrionario normal y una mayor probabilidad de éxito en el
embarazo. Por el contrario, embriones con un número incorrecto de cromosomas,
se denominan aneuploides y hacen más difícil el embarazo evolutivo”, asegura el
Dr. Sergio Papier, director médico del CEGYR

Se ha demostrado que los ovocitos son los mayores determinantes de la calidad embrionaria y de la salud cromosómica del embrión[. Si bien las pruebas genéticas de embriones (PGT-A) también pueden ofrecer esta información, requieren una biopsia invasiva, implican costos más altos y se realizan en una etapa tardía del proceso de FIV. Euploidy Insights ofrece estas predicciones mucho antes—justo después de la extracción de óvulos—mediante análisis de imágenes con IA, sin tocar el embrión.

En pacientes cuyos resultados de FIV son más
bajos de lo esperado, hoy se puede revelar el papel que pudo haber jugado la
calidad ovocitaria—ya sea en personas jóvenes cuyos resultados no coinciden con
las expectativas basadas en la edad, o en quienes producen un alto número de
óvulos (como en casos de síndrome de
ovario poliquístico [SOP]
) pero aun así presentan un desarrollo embrionario
inferior al esperado. Al proporcionar información objetiva e individualizada,
estas herramientas ayudan a explicar por qué los resultados pueden no coincidir
con las predicciones iniciales y a guiar una planificación más precisa para
futuros ciclos.

“En el congreso ESHRE 2025 (European Society of Human Reproduction and
Embryology) –prosiguió Christy Prada-, investigadores presentaron datos
multicéntricos de cinco clínicas en cuatro países, incluida Argentina, que
mostraron una fuerte correlación entre puntajes altos de MAGENTA™ y mayores
tasas de embriones euploides. En uno de los conjuntos de datos, los óvulos en
el cuartil de predicción más alto tuvieron una tasa de euploidía del 30%, en
comparación con solo el 6% en el
cuartil más bajo”.

Si bien esta
tecnología representa un avance importante, también pone de relieve un problema
más amplio: la falta de herramientas estandarizadas y no invasivas para evaluar
la calidad ovocitaria en la FIV. Especialistas en fertilidad independientes
señalan que disponer de información individualizada de manera temprana podría
cambiar la forma en que se desarrollan los planes de tratamiento, reduciendo
potencialmente el número de ciclos necesarios para lograr un embarazo. A medida
que más clínicas adoptan enfoques basados en IA, los investigadores enfatizan
la importancia de continuar validando estas herramientas en poblaciones
diversas y de mantener un diálogo abierto sobre cómo encajan junto a los
métodos diagnósticos existentes.

“En CEGYR
-comenta el Dr. Papier-, usamos MAGENTA™ en todos los casos: tanto en pacientes con problemas de
fertilidad que requieren tratamientos de reproducción asistida, como así
también donantes. Esto nos permite, en primer lugar, predecir las posibilidades
de los pacientes, es decir, cómo se van a comportar esos óvulos, que es la
principal variable en los resultados. En los casos donde vemos algún problema a
nivel de la calidad ovocitaria, podemos implementar estrategias de prevención,
tanto sea hábitos, manejo de aspectos emocionales u otros que tengan que ver
con el medio ambiente, si se pueden identificar.  Por otro lado, nos da la posibilidad de
corregir los esquemas de estimulación que sabemos son importantes para
conseguir la mejor calidad ovocitaria en ciertos pacientes”

“Al hacer que la calidad ovocitaria sea medible en una etapa más
temprana, innovaciones como MAGENTA™ y Euploidy Insights pueden ayudar a
pacientes y profesionales a comprender mejor los resultados de los ciclos de
FIV—ofreciendo no solo una nueva tecnología, sino también una nueva forma de
pensar sobre el cuidado de la fertilidad”, finalizó Prada.