Estudian un medicamento que podría prevenir la lesión renal
- 28 de abril de 2026
- Posted by: Administrador
- Categoría: Noticias

Investigadoras del Instituto de Fisiología y Biofísica Bernardo
Houssay (IFIBIO), que depende de la UBA y del CONICET, comprobaron en
modelos animales que un fármaco utilizado para una enfermedad genética
hereditaria poco frecuente podría ser efectiva para prevenir
complicaciones renales del síndrome urémico hemolítico (SUH), un
problema de salud pública en Argentina. Un paso muy alentador, que
todavía requiere que se avance con el resto de las fases de
investigación para constatar los beneficios en seres humanos, antes de
que se pueda aplicar en la atención médica de pacientes.
El medicamento en cuestión es eliglustat, que en la actualidad se usa
para tratar la enfermedad de Gaucher, una deficiencia hereditaria de la
actividad de una enzima encargada de degradar lípidos, que afecta
células y órganos específicos del cuerpo, en especial el bazo, el
hígado, los huesos y el sistema nervioso central.
“El síndrome urémico hemolítico es una enfermedad muy relevante en Argentina, sobre todo en chicos, y lo más difícil es que hoy no existe un tratamiento específico. Lo que nos motivó a realizar esta investigación fue entender mejor cómo la toxina causante daña el riñón y ver si podíamos intervenir en ese proceso”, detalló a la Agencia CyTA-Leloir la biotecnóloga y doctora en Ciencias Médicas Básicas Daiana Sánchez, primera autora del trabajo publicado en Frontiers in Pharmacology.
La enfermedad está causada por la toxina Shiga, producida por la bacteria Escherichia coli,
que ingresa al organismo a través del consumo de alimentos
contaminados, como carne mal cocida, lácteos sin pasteurizar o verduras
mal lavadas. El cuadro comienza con diarrea (a veces con sangre) y puede
avanzar hasta provocar la destrucción de glóbulos rojos, disminución de
plaquetas y un deterioro grave en la función de los riñones. En los
casos más severos, puede requerir diálisis, dejar secuelas renales
permanentes e incluso provocar la muerte.
Según el último Boletín Epidemiológico Nacional que
analizó el síndrome urémico hemolítico, Argentina registró un promedio
de 365 casos anuales durante la última década, de los cuales la mayoría
correspondió a menores de cinco años. Es la principal causa de
insuficiencia renal aguda infantil y puede derivar en daño renal crónico
grave en entre el 20% y el 35% de los pacientes. El país presenta la
mayor incidencia de SUH del mundo, especialmente en la infancia.
Pese a que es conocido como “el mal de las hamburguesas crudas”,
Sánchez explicó que el consumo de carne no es el único factor que
determina su alta incidencia en Argentina: “Tiene que ver con la alta
circulación de Escherichia coli en el ganado bovino, pero
también con otros factores como la contaminación de agua y alimentos, la
manipulación inadecuada en la cocina, el contacto con ambientes
contaminados y la presencia de cepas muy virulentas. Por eso hablamos de
un problema endémico y multifactorial”, describió.
En el nuevo estudio, Sánchez y colegas expusieron ratas a dosis
letales y subletales de la toxina Shiga y algunas de ellas fueron
tratadas por vía oral con eliglustat.
“Eliglustat es un inhibidor de los glicoesfingolípidos –un tipo de
grasa que se une a los azúcares– y entre ellos está el Gb3, que es el
receptor que utiliza la toxina Shiga para entrar a las células y dañar
los tejidos; algo así como una llave de ingreso a las células”, explicó,
por su parte, la doctora en Fisiología Claudia Silberstein, directora
del Laboratorio de Fisiología Renal del IFIBIO y docente de la Facultad
de Ciencias Médicas de la UBA, quien dirigió a Sánchez en esta
investigación. Y continuó: “En este trabajo, pudimos comprobar que
eliglustat redujo el Gb3 en el riñón y, por lo tanto, impidió que la
toxina Shiga ingrese a las células renales. Actualmente, estamos
haciendo estudios para ver qué pasó en el cerebro de estos animales y en
ratas hembras”.
Según comprobaron las investigadoras, en los animales expuestos a la
dosis letal de la toxina y tratados con eliglustat se previno las
lesiones en el riñón y la mortalidad. “El resultado fue muy bueno y era
lo esperado porque ya habíamos realizado un trabajo previo in vitro con
células provenientes de riñón de niños a los que les aplicamos la droga
en estado puro y habíamos comprobado este efecto preventivo”, detalló
Silberstein.
Si bien el grupo de investigación continúa con estudios
experimentales, por ahora no tiene programado avanzar hacia la fase
clínica (con personas): “La primera barrera es que el medicamento se
utiliza como tratamiento de adultos con la enfermedad de Gaucher tipo 1 y
en el caso del síndrome urémico hemolítico la mayoría de los pacientes
son pediátricos”, señaló Silberstein.
A la necesidad de una formulación pediátrica -que debería realizar el
laboratorio que actualmente la produce, que es extranjero- se suma el
alto costo de los ensayos de tipo clínico. De todos modos, el estudio
abre la puerta para que en el futuro se intente explorar este enfoque en
pacientes, con este fármaco o con agentes experimentales relacionados.
En la actualidad existen distintas líneas de trabajo para llegar a un
tratamiento específico. En Argentina la más avanzada es un suero un
compuesto de anticuerpos policlonales antitoxina Shiga, desarrollado por
el laboratorio nacional Inmunova, que se encuentra en fase III de
investigación clínica con un estudio con más de 50 pacientes.
Mientras tanto, la prevención continúa siendo la herramienta más
efectiva para reducir el impacto del síndrome urémico hemolítico:
cocinar completamente las carnes, en especial la picada y las
hamburguesas; evitar ofrecerlas a niños menores de 8 años; consumir
únicamente lácteos pasteurizados y mantener una adecuada higiene en la
manipulación de alimentos.