“Estas recomendaciones vuelvan a poner el acento en la calidad de la alimentación”

13/03/2018 Salting pizza
ESPAÑA EUROPA MADRID SALUD
GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / WEBPHOTOGRAPHEER

El Gobierno de los Estados Unidos publicó oficialmente las Guías
Alimentarias para los Estadounidenses 2025-2030. Bajo el impulso del movimiento
Make America Healthy Again (MAHA), liderado por el secretario de Salud, Robert
F. Kennedy Jr., el país ha decidido “invertir la pirámide” para priorizar los
alimentos frescos y el consumo de proteínas de alta calidad.

Esta nueva pirámide alimentaria introduce modificaciones
relevantes en la forma de representar una alimentación saludable y propone un
cambio respecto del esquema clásico utilizado durante décadas. De esta manera,
se busca priorizar patrones alimentarios basados en alimentos reales, con menor
presencia de productos ultraprocesados, y desplaza el foco tradicional puesto
en los carbohidratos refinados.

Entre los principales ejes del nuevo enfoque se destacan:

§ Un mayor énfasis en el consumo de proteínas, tanto de origen
animal como vegetal.

§ La inclusión más visible de grasas consideradas saludables, como
las provenientes de aceites, frutos secos y semillas.

§ Una menor centralidad de cereales refinados, con preferencia por
versiones integrales.

§ Un mensaje explícito de reducción de azúcares agregados y
alimentos ultraprocesados.

Desde el Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires
señalaron como aspecto positivo que estas recomendaciones vuelvan a poner el
acento en la calidad de la alimentación y no únicamente en el conteo de
calorías o en la distribución aislada de macronutrientes. “Promover alimentos
frescos, mínimamente procesados y mejorar las elecciones cotidianas es clave
para la salud a largo plazo”, destacó la licenciada en Nutrición (MP 1501), Carla
Pasardi, matriculada en la entidad bonaerense.

Sin embargo, la nutricionista advirtió que algunos componentes de
la actualización requieren un análisis cuidadoso: “La mayor aceptación de
grasas y lácteos enteros, así como el lugar destacado que adquieren las
proteínas de origen animal, forman parte de debates aún abiertos dentro del
campo de la nutrición”. Y agregó: “La evidencia científica muestra resultados
diversos según el tipo de alimento, las cantidades consumidas, la combinación
con otros grupos alimentarios y el contexto general de la dieta”.

Como sucede con cada revisión de guías alimentarias, estos cambios
invitan a profundizar el análisis y el intercambio profesional. Desde el
Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires consideraron
fundamental que este tipo de recomendaciones se interpreten de manera crítica y
situada, teniendo en cuenta los hábitos alimentarios, la cultura y las
necesidades específicas de nuestra población.