“Es imprescindible generar campañas de prevención de quemaduras”

a hand got a burned wound

Las quemaduras son lesiones que dañan los tejidos y pueden producirse
por diferentes causas: desde el contacto con fuego o líquidos calientes hasta
la exposición solar, sustancias químicas, electricidad o incluso rayos. La
gravedad de la lesión dependerá tanto de la profundidad como de la extensión de
la zona afectada. En algunos casos pueden ser leves y curar sin dejar secuelas,
pero en otros comprometen capas profundas de la piel e incluso tejidos
internos, requiriendo atención médica inmediata.

Las quemaduras se clasifican según su
gravedad:

  • Primer
    grado (superficiales):

    afectan solo la epidermis. La piel está roja, duele y se siente caliente. Curan
    sin cicatriz.
  • Segundo
    grado superficial:

    comprometen epidermis y parte de la dermis. La piel se pone roja, húmeda y con
    ampollas muy dolorosas. Curan sin cicatriz.
  • Segundo
    grado profundo:
    afectan
    epidermis y dermis profunda. La piel se ve pálida, se pierde sensibilidad y son
    menos dolorosas. Dejan cicatriz.
  • Tercer
    grado:
    Afectan
    todas las capas de la piel —epidermis, dermis y tejido subcutáneo— y pueden
    incluso llegar a músculos y huesos. La piel suele verse seca, dura y de color
    blanco, marrón o negro. Estas lesiones no provocan dolor porque las
    terminaciones nerviosas quedan destruidas. No cicatrizan por sí solas:
    requieren atención médica inmediata, tratamiento especializado y, en la mayoría
    de los casos, injertos de piel. Siempre dejan cicatriz.
  • Cuarto
    grado:
    comprometen
    piel, tejido subcutáneo, músculos y huesos. La piel puede verse carbonizada.
    Son muy graves y ponen en riesgo la vida.

La
Dra. Yael Borojovich, dermatóloga de
OSPEDYC
, explicó que: “Ante una
quemadura por fuego es fundamental actuar con rapidez. Si la ropa de la persona
tiene llamas, se la debe envolver en una manta o, en su defecto, hacerla rodar
en el suelo hasta sofocarlas. Luego se debe enfriar la quemadura con agua
corriente, pero nunca con agua helada. Es importante retirar con cuidado ropa y
objetos como joyas que no estén adheridos a la piel, y nunca romper las
ampollas para evitar infecciones. No se deben aplicar remedios caseros. Lo
correcto es cubrir la zona afectada con gasas o vendajes estériles y
antiadherentes, y buscar atención médica
inmediata en el caso de quemaduras graves o si la persona presenta dificultad
para respirar.
En bebés y niños pequeños se debe tener especial precaución
al enfriar áreas extensas, ya que pueden perder calor corporal rápidamente.
Cuando una extremidad se hincha, lo recomendable es elevarla y acudir sin
demora al centro de salud más próximo

Las
quemaduras pueden tener múltiples causas: líquidos calientes, exposición solar,
vapor, contacto con sustancias químicas, descargas eléctricas o incluso rayos.
En los casos de quemaduras químicas, eléctricas o por rayos, la atención médica
debe ser urgente. En los niños, las más frecuentes ocurren en la cocina, al
entrar en contacto con bebidas calientes, sopas o alimentos recién salidos del
microondas.

La
especialista comentó que “hay zonas del cuerpo donde una quemadura, aunque
parezca pequeña, siempre requiere atención rápida y especializada: la cara, la
boca y la garganta, las manos, los genitales, las articulaciones, cuando se
comprometen grandes superficies corporales —más de 8 cm de diámetro— o si
existe un edema de rápida aparición” comentó la especialista.

La prevención es fundamental: mantener a los
niños alejados de la cocina, manipular con cuidado líquidos y alimentos
calientes, colocar los mangos de las ollas y sartenes hacia el interior, usar
protección solar adecuada y evitar prácticas de riesgo con electricidad o
sustancias químicas puede marcar la diferencia entre una situación controlada y
una lesión de gravedad”

También es importante comprobar la temperatura
del agua antes del baño, no dejar velas, planchas o estufas al alcance de los
niños, mantener los enchufes cubiertos y guardar los productos de limpieza o
inflamables fuera de su vista y alcance.

“Ante
cualquier quemadura, no aplicar cremas ni remedios caseros y acudir de
inmediato al servicio de salud más cercano
”, finalizó la Dra. Borojovich.