En Argentina se diagnostican 4 mil casos al año de cáncer de cuello uterino
- 19 de marzo de 2025
- Posted by: Administrador
- Categoría: Noticias

Cada 26 marzo se conmemora en todo el mundo el Día Internacional
de la Prevención del Cáncer de Cuello Uterino, en este sentido, el Hospital Británico de
Buenos Aires recuerda la importancia de realizarse controles
ginecológicos periódicos para evitar o bien descubrir a tiempo ciertas
enfermedades como este tipo de cáncer, conocido como Cáncer de Cérvix. Sólo en
Argentina se diagnostican de forma anual cerca de 4 mil nuevos casos de este
tipo de cáncer, que es la segunda causa de muerte por cáncer en mujeres de
entre 35 y 64 años a nivel mundial.
Si bien
existen algunos factores de riesgo, como la inmunodeficiencia y el consumo de
cigarrillo, el agente causal del cáncer de cuello uterino es el Virus del
Papiloma Humano, conocido como HPV por sus siglas en inglés. Este virus puede afectar
la piel y mucosas del ano, la vulva, vagina y cuello del útero, así también
como la orofaringe. El contagio es habitualmente por vía sexual, aunque no
necesariamente coital, cualquier tipo de contacto íntimo de piel con piel o
piel con mucosas es potencialmente infectante.
“No todas las personas que tengan HPV van a
desarrollar un cáncer de cuello uterino. La inmensa mayoría de las infecciones
se resolverán espontáneamente. La persistencia de la infección viral a lo largo
de muchos años, puede llevar al desarrollo de lesiones premalignas y
eventualmente el cáncer. Por eso, es necesario realizarse el examen
ginecológico de manera periódica, para establecer un diagnóstico precoz y
controlar oportunamente las lesiones”, indica el Dr Andrés Humphreys, Encargado de la
Sección de Tracto Genital Inferior del Servicio de Ginecología (M.N. 84.796),
y remarcó que para prevenir la enfermedad se recomienda:
●
Realizar el PAP de forma regular, de ser posible, test de HPV a
partir de los 30 años.
●
Vacunar contra el HPV a los 11 años y eventualmente en otros casos
seleccionados.
●
Utilizar preservativo o campo de látex para disminuir el contagio
de las infecciones de transmisión sexual.
●
Evitar el consumo de tabaco.
“Vacunarse contra el HPV reduce significativamente las
posibilidades de desarrollar un cáncer, pero no las elimina por completo.
Existen tipos virales no incluidos en la vacuna que pueden ocasionar lesiones,
y por eso no se puede prescindir de los controles”, agregó el
especialista.
El
Papanicolaou (PAP) y la colposcopía, que son estudios que se complementan, se
realizan con el objetivo de detectar cambios incipientes que pudieran ser
precursores del cáncer del cuello uterino, ya que estas lesiones son
asintomáticas en sus estadios iniciales. Actualmente, la prueba de HPV permite
una pesquisa significativamente más precisa que el PAP. Nuestro Hospital
cuenta, desde hace algunos años ya, con la tecnología que permite la detección
del ADN viral mediante PCR y lo tenemos incorporado a nuestra práctica
cotidiana. La ausencia de la infección viral demostrada con estas pruebas, prácticamente
anula el riesgo de tener una lesión y permite espaciar el intervalo para el
control a 5 años.
Algunas
recomendaciones para realizarse el PAP/ test de HPV:
●
Reservar un turno para una fecha alejada de su menstruación.
●
Evitar las relaciones sexuales por 48 horas previas al estudio.
●
No realizar lavados vaginales.
●
No utilizar tampones, óvulos, cremas o realizar ecografía
transvaginal por 48 horas previas al estudio.
El
tratamiento de las lesiones pre malignas producidas por el HPV (llamadas
lesiones de alto grado), detectadas a tiempo, evita la progresión al cáncer. El
tratamiento consiste en extraer la lesión por medio de una intervención
quirúrgica, habitualmente utilizando un bisturí de radiofrecuencia, un
procedimiento denominado LEEP, para extraer el tejido anormal. El cáncer,
cuando se detecta en sus estadios iniciales tiene tratamientos altamente
efectivos también.
¿Cuándo
comienzo los controles?
●
3 años después del inicio de la actividad sexual.
●
Se deben realizar una vez al año, o más seguido si su médico se lo
indica, ante algún factor de riesgo.
●
Deben ser periódicos, sin necesidad de sentir algún síntoma.
●
La prueba de HPV se comienza a usar a partir de los 30 años de
edad. Se repite cada 5 años, si es negativa.