El sueño en invierno: claves para un buen descanso
- 7 de agosto de 2025
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- Categoría: Noticias

Con la llegada del invierno y los días más cortos, la relación de los
argentinos con el sueño se vuelve aún más compleja. Menos horas de luz solar y
las bajas temperaturas pueden alterar nuestros ritmos circadianos y afectar
directamente la calidad del descanso.
Los especialistas en
sueño enfatizan la necesidad de mantener
una temperatura corporal óptima, un entorno adecuado en el dormitorio y una
buena respiración durante la noche.
“Regular la
temperatura del ambiente y contar con elementos de descanso que faciliten la
termorregulación es clave. Un entorno confortable no solo ayuda a conciliar el
sueño, sino que previene interrupciones causadas por el frío o el exceso de
calor, que pueden derivar en fatiga diurna e incluso exacerbar afecciones
preexistentes como los ronquidos o las apneas”, señala
el Dr. Sebastián López, especialista
en descanso y medicina de sueño de Calm es Simple; médico otorrinolaringólogo,
especializado en roncopatía y apneas del sueño.
Además, mantener las vías respiratorias despejadas es fundamental para
un descanso sin interrupciones. Durante el invierno, la sequedad del aire y la
mayor presencia de alérgenos en espacios cerrados pueden afectar la respiración
nocturna. En estos casos, el uso de antialérgicos recomendados por
profesionales puede ayudar a mantener la nariz “permeable” y facilitar una
respiración fluida durante el sueño.
El cuerpo humano
necesita una leve disminución de su temperatura central para iniciar y mantener
el sueño profundo. Sin embargo, el ambiente invernal puede complicar este
proceso de diversas maneras:
●
Desregulación por
Ambiente Extremo
Una habitación
demasiado fría o, paradójicamente, excesivamente calurosa por el uso excesivo
de la calefacción, puede interrumpir la termorregulación natural del cuerpo. La
encuesta realizada por Calm en abril 2025: “¿Cómo dormimos?”, reveló que
el 48.4% de los argentinos identifican el calor o frío como un disruptor
importante en su descanso, evidenciando lo sensible que somos a la temperatura
ambiente.
●
Alteración del
Ritmo Circadiano
Menos horas de luz
natural en invierno pueden afectar la producción de melatonina (la hormona del
sueño) y serotonina, desincronizando nuestro reloj biológico y dificultando
conciliar el sueño.
Para
mitigar este efecto, los especialistas recomiendan exponerse al menos 15 a 20
minutos diarios a la luz natural del sol, y también de la luna, para ayudar a
mantener el reloj biológico sincronizado.
●
Mayor
Sedentarismo
Los días más cortos y
el clima adverso a menudo nos llevan a pasar más tiempo en interiores y a
reducir la actividad física, lo que también puede impactar negativamente la
calidad del descanso.
Comprendiendo la
necesidad de un ambiente de descanso ideal, los especialistas recomiendan para
el invierno, colchones que mantengan bien el calor y sean confortables, como
los de espuma de alta densidad o los híbridos con espuma viscoelástica.