El implante coclear, cada vez más eficiente y personalizado

Se estima que el número ya excedió los 60.000 implantes cocleares colocados.

 La tecnología del implante coclear evolucionará hacia soluciones más eficientes, biológicamente integradas y personalizadas.

Buenos Aires, febrero de 2025. En el marco de la conmemoración del Día Mundial del Implante Coclear, el Hospital Británico de Buenos Aires recuerda la importancia de concientizar sobre la detección temprana y el tratamiento de la hipoacusia, al tiempo que destaca los nuevos avances para su tratamiento.

La hipoacusia es una dificultad que altera la calidad de vida del ser humano. La falta de audición en la infancia provoca que la interacción social sea dificultosa y que los niños tengan que realizar un mayor esfuerzo cognitivo para el aprendizaje, por lo que debe ser tratado de manera inmediata. En el adulto conlleva a una dificultad para comunicarse, llevando al aislamiento social, bajo rendimiento laboral, disminución de la autoestima y depresión, mientras que en los adultos mayores aumenta el riesgo de desarrollar demencias.

Los avances tecnológicos han hecho que los dispositivos sean cada vez más pequeños y sofisticados. Actualmente, los electrodos varían en forma y longitud según las necesidades de cada paciente, lo que permite preservar tanto la audición residual como las estructuras de la cóclea. Además, las innovaciones han facilitado la realización de resonancias magnéticas sin necesidad de extraer el imán del implante“, explica la Dra. Graciela Liliana Tiberti, especialista en Otología y Otoneurocirugía del Hospital Británico (M.N. 69.199).

El futuro del implante coclear se proyecta hacia avances revolucionarios que optimizarán su eficacia y funcionalidad. Uno de los desarrollos más prometedores es la inserción de medicamentos a través de los electrodos, lo que permitiría reducir la inflamación, mejorar la adaptación del dispositivo y estimular la regeneración neuronal. Paralelamente, la terapia génica busca modificar células de la cóclea para restaurar la audición, lo que podría complementar o incluso sustituir el implante en algunos casos.

En este sentido, la especialista precisa que “en cuanto a la cirugía, la inserción robótica del implante coclear permitirá una colocación más precisa y menos invasiva, preservando al máximo las estructuras del oído interno. Además, los dispositivos totalmente implantables, sin componentes externos visibles, están en desarrollo con baterías recargables y sensores avanzados, mejorando la comodidad y la estética del usuario”.

Con estos avances, la tecnología del implante coclear evolucionará hacia soluciones más eficientes, biológicamente integradas y personalizadas, ampliando las posibilidades de restauración auditiva y mejorando significativamente la calidad de vida de quienes los utilizan.

LAS CIFRAS

En el mundo:

●        Según la Organización Mundial de la Salud, existen más 360 millones de personas con pérdida auditiva, 5 % de la población mundial. La incidencia en niños es de 5 cada 1.000 recién nacidos, proporción que aumenta a 1-10/100 y 1-2/50 en los recién nacidos internados en terapia intensiva neonatal.

●        En América Latina hay aproximadamente 30 millones de personas con pérdida auditiva, de las cuales 5 millones presentan hipoacusia de tipo severa.

●        Actualmente se estima que alrededor de un millón de personas fueron implantadas en el mundo.

En Argentina:

●        En 1985, el Dr. J. A. Schwartzman y equipo realizaron, en el Hospital Británico de Buenos Aires, los primeros tres Implantes de Latinoamérica.

●        En Argentina se estima que el número ya excedió los 60.000 implantes cocleares colocados. Cabe resaltar que en nuestro país entre 700 a 1.200 niños al año nacen con pérdida auditiva y más de 500.000 personas viven con problemas auditivos.

●        Se puede colocar un implante coclear en un niño a partir de los 8 meses de vida hasta pacientes adultos mayores de manera unilateral o bilateral. En los bebés es importante realizar un diagnóstico temprano, dentro de los tres primeros meses de vida, para planificar su tratamiento y lograr lo antes posible un desarrollo de la vía auditiva normal.