El Hospital Italiano resalta la importancia del diagnóstico especializado de la migraña

La migraña es una enfermedad crónica, una condición neurológica más compleja que un dolor de cabeza. Afecta al 9,5 % de la población argentina y genera un importante impacto en la calidad de vida, siendo la segunda causa de incapacidad a nivel mundial según el estudio de la Carga Global de las Enfermedades de Global Burden of Disease Survey, por lo que limita la vida de las personas que la padecen.

Migraña:
una enfermedad en sí misma, más allá de la cefalea
Es posible confundir la migraña con una
cefalea común. Sin embargo, mientras que la cefalea es un síntoma que puede
tener más de 300 causas distintas —desde una gripe hasta una infección viral—,
la migraña constituye una enfermedad propia.

El Dr. Federico Anrriquez, neurólogo
especialista en Cefaleas y Algias craneales del Hospital Italiano, resalta: “No es un simple dolor de cabeza. Es una
enfermedad neurológica que requiere diagnóstico adecuado y un tratamiento
oportuno. Romper con el estigma es fundamental para mejorar la calidad de vida
de quienes la padecen”
.

Se caracteriza por episodios recurrentes
de dolor de cabeza intenso, acompañados de náuseas, vómitos en algunos casos y
sensibilidad a la luz (fotofobia) o al sonido (fonofobia). La frecuencia de
estos episodios puede variar: desde una vez al año hasta de manera casi diaria,
impactando de manera significativa en la vida personal, social y laboral de las
personas.

Romper
con el estigma
La migraña afecta principalmente a
mujeres jóvenes, con incidencia de factores hormonales, entre otros, que
determinan esta prevalencia. Como se da primordialmente en la edad adulta, esto
puede impactar en el rendimiento de las actividades cotidianas, ya sean
laborales o de cuidado, como en los compromisos sociales y de disfrute.

Persisten
prejuicios y banalización en torno a esta enfermedad. Muchas personas no
consultan por normalizar el dolor o por temor a ser juzgadas. Es clave entender
que la migraña no es una excusa ni una cuestión de voluntad: es una enfermedad
real que debe ser reconocida y tratada”,
asegura el Dr. Anrriquez.

Considerar a la migraña como una
enfermedad va a contribuir a que quienes la padecen consulten y puedan acceder
a los tratamientos para prevenir o disminuir la cantidad de episodios. Es
posible tener una mejor calidad de vida y, en la búsqueda de una solución, será
de ayuda que el entorno comprenda la situación para habilitar conversaciones
sobre el tema y que haya un acompañamiento durante este proceso.

Señales
de alarma: ¿cuándo consultar?
Desde el Hospital Italiano se recomienda
acudir a un profesional de la salud si los dolores de cabeza presentan alguna
de estas características:

  • Aparición repentina y muy intensa.
  • Dolor extremo que no cede.
  • Síntomas neurológicos asociados
    (hormigueo, dificultad para hablar o para ver).
  • Dolores muy frecuentes o que no responden
    a medicación habitual.

Ante sospecha de migraña, la
primera consulta puede ser con un médico clínico, quien evaluará y derivará al
neurólogo o especialista en cefaleas si fuera necesario.

Detectar
los desencadenantes: el primer paso del tratamiento
Los especialistas aconsejan llevar un
registro detallado de las rutinas diarias para identificar cuáles son los
factores asociados a los episodios de migraña. Esto tiene el objetivo de
reconocer los desencadenantes, ya que pueden ser diferentes para cada persona,
como por ejemplo algún alimento en particular o la falta de sueño.

Una vez que
se hicieron estas observaciones, adaptar los hábitos cotidianos puede facilitar
la prevención de los episodios:

  • Alimentación
    equilibrada: evitar saltear comidas, disminuir el consumo de alimentos
    procesados, harinas, y mantener una buena hidratación.
  • Actividad física aeróbica regular (30-40
    minutos, 3 a 4 veces por semana).
  • Manejo del estrés y mejora del descanso
    nocturno, factores que suelen actuar como desencadenantes.

Abordaje
integral y avances terapéuticos
Si bien la migraña no se cura, los
equipos de salud buscan prevenir o reducir la cantidad de crisis migrañosas.
Trabajar con un enfoque interdisciplinario, integrando a neurólogos,
psiquiatras, ginecólogos y otros especialistas, es fundamental dado que la
migraña suele asociarse a ansiedad, depresión y trastornos del sueño.

Los
avances terapéuticos recientes incluyen anticuerpos monoclonales y medicamentos
llamados gepantes, que apuntan directamente contra la molécula involucrada en
la generación de la migraña. Estos tratamientos se dividen entre los que actúan
en la crisis y los preventivos, destinados a personas con migrañas frecuentes.
Paciente y médico deben elegir el más adecuado para cada situación.