El 30% de los adultos y 80% de jóvenes no realizan la actividad física recomendada
- 5 de agosto de 2024
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La relación entre el ejercicio y
sus beneficios para la salud es bien sabida; sin embargo, la pérdida de actividad física sigue siendo
un problema de salud.
“Es fundamental considerar la importancia
del ejercicio para mantener la salud cardiovascular y muscular.
Los adultos inactivos presentan un deterioro importante en su capacidad
funcional y en la tolerancia a los esfuerzos físicos. El ejercicio tiene un
efecto beneficioso en la prevención de la cardiopatía isquémica, la disminución
de la mortalidad global y en la mejora de la calidad de vida”, asegura Marcelo Cáncer,
cardiólogo de OSPEDYC.
En este marco, actividad física
y ejercicio no funcionan como sinónimo “La actividad física –explica el Dr. Cáncer-, es cualquier movimiento corporal producido por los
músculos esqueléticos que tiene como resultado un gasto de energía. En cambio,
el ejercicio físico es un tipo de actividad física planificada, estructurada y
repetitiva que tiene como objetivo el mantenimiento o la mejora del estado físico. El concepto de “estado físico” incluye
diferentes variables de aptitud cardiovascular, respiratoria, de composición
corporal, fortaleza y elasticidad muscular y flexibilidad”
El deporte y la actividad física
regular son fundamentales para mantener y mejorar la salud cardiovascular.
Siempre es aconsejable consultar a un profesional de la salud antes de comenzar cualquier nuevo programa de ejercicio.
Algunas pautas generales,
basadas en las recomendaciones de organizaciones de salud como la American
Heart Association, para la actividad física:
Actividad aeróbica moderada:Duración: al
menos 150 minutos por semana.Frecuencia:
idealmente repartidos a lo largo de la semana (por ejemplo, 30 minutos al
día, al menos 5 días a la semana).Ejemplos:
caminata rápida, natación, bicicleta y baile
Actividad aeróbica intensa:Duración: al
menos 75 minutos por semana.Frecuencia: puede
dividirse en varias sesiones a lo largo de la semana.Ejemplos:
correr, ciclismo, natación intensa, aeróbicos de alta intensidad.
Combinación de ambos:
se puede combinar actividad aeróbica moderada e intensa para alcanzar los
niveles recomendados. Por ejemplo, 30 minutos de caminar rápido y 30
minutos de correr en una semana.Beneficio adicional:
para obtener beneficios adicionales para la salud, como la reducción del
riesgo de enfermedades crónicas, se puede aumentar la duración de la
actividad aeróbica a 300 minutos por semana de actividad moderada o 150
minutos por semana de actividad intensa, o una combinación de ambas.
Otros consejos útiles para llevarla a cabo:
Progresividad: en el caso de principiantes, se recomienda sesiones cortas y
de menor intensidad, aumentando gradualmente la duración y la intensidad.Consistencia: la regularidad es clave. Es mejor hacer ejercicio de manera
consistente en lugar de sesiones esporádicas intensivas.Variedad:
Incorporar diversos tipos de actividades aeróbicas puede hacerla más amena y
ejercitar distintos grupos musculares.Seguimiento: mantener un registro de tu actividad para medir el progreso y
mantener la motivación.
Beneficios destacables del
ejercicio para el sistema cardiovascular:
Mejora de la circulación sanguínea: el ejercicio estimula el flujo
sanguíneo, lo que ayuda a que el corazón y los vasos sanguíneos funcionen
de manera más eficiente.Reducción de la presión arterial: practicar deporte habitualmente puede
ayudar a reducir la presión arterial, disminuyendo el riesgo de
hipertensión y problemas asociados como el infarto de miocardio y el
accidente cerebrovascular.Control del peso: el ejercicio contribuye al control del peso corporal, lo que es
esencial
para la prevención de enfermedades
cardiovasculares. Un peso saludable reduce la carga de trabajo del
corazón.Mejora del perfil lipídico: el deporte puede ayudar a aumentar los
niveles de HDL (colesterol “bueno”) y a reducir los niveles de
LDL (colesterol “malo”) y triglicéridos, lo que favorece un
perfil lipídico más saludable.Reducción del estrés: la actividad física ayuda a reducir el
estrés y la ansiedad, factores que pueden afectar negativamente la salud
del corazón.Fortalecimiento del miocardio: el ejercicio regular fortalece el
músculo cardíaco, mejorando su capacidad para bombear sangre de manera
eficiente.Prevención de enfermedades: la actividad física regular se asocia
con un menor riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas, diabetes tipo 2
Siempre es aconsejable consultar a
un profesional de la salud antes de comenzar cualquier nuevo programa de ejercicio,
especialmente si padeces afecciones médicas preexistentes o has llevado una
vida sedentaria durante un tiempo.