El 28% de la población tiene problemas para realizar pruebas diagnósticas en equipos de resonancia magnética cerrada

Grupo Affidea ha organizado un encuentro con especialistas en radiología, gestores sanitarios, entidades de salud y mutuas junto con los centros propios de diagnóstico por imagen de Affidea.

En él se ha plasmado el caso práctico de estos últimos y se ha hablado de la importancia de saber trabajar con equipos de resonancia magnética (RM) de alto y bajo campocerradas y abiertas, para mejorar el acceso a este tipo de pruebas. Y es que se calcula que un 28,1% de la población tiene problemas a la hora de hacerse estudios de RM en equipos cerrados, que son los más extendidos.

Personas claustrofóbicas, pacientes pediátricos, con obesidad, problemas de movilidad o dependientes no siempre son capaces de acceder al gantry, la estructura cerrada en forma de túnel necesaria para el procedimiento de escaneo, por miedo o falta de espacio. Algunos incluso necesitan ser sedados, como es el caso de los niños, para evitar el movimiento durante el tiempo que dura la prueba (unos 20 minutos, como mínimo). De esta manera se amplía para este grupo el tiempo de espera medio para hacerse un estudio de RM con respecto al resto de la población.

Nosotros hemos solucionado gran parte de este problema trabajando en nuestras clínicas con equipos cerrados de alto campo y con abiertos de bajo campo. Estos últimos han mejorado notablemente sus resultados a lo largo de la última década gracias a la introducción de la inteligencia artificial en sus procesos. De esta manera, se ha conseguido que la resolución de las imágenes que genera sea suficiente para dar un diagnóstico certero al 80% de los casos que llegan, calcula la doctora Pilar Manchón, radióloga y directora médica regional de Affidea España.

Beneficios

Junto a ella participaron en el debate Sandra Mechó, radióloga del FC Barcelona, y Julio Sáez, también experto en radiología deportiva y musculoesquelética. Ambos estuvieron de acuerdo en el valor que aporta combinar ambas tecnologías, no sólo por esa mejora del acceso, sino también porque ayuda a agilizar las listas de espera y a mejorar la sostenibilidad medioambiental y la experiencia del paciente.

Utilizando estos equipos abiertos de bajo campo podemos mantener la calidad de imagen reduciendo el tiempo del estudio, lo cual es muy importante para evitar el movimiento del paciente durante la prueba y que no haya que repetirla, aseguró Mechó durante el encuentro.

En esa estabilidad de la imagen también influye el que el paciente pueda tener un acompañante a su lado para generarle mayor tranquilidad. Gracias a ello se evitan muchas sedaciones, sobre todo en niños y personas mayores dependientes, mejorando la experiencia y agilizando la labor de los sanitarios, recordó Manchón.

Los equipos abiertos son muy útiles a la hora de hacer pruebas de la región musculoesquelética y en la mayoría de solicitudes de neurorradiología. Eso sí, para obtener los mejores resultados estas pruebas deben estar supervisadas por un radiólogo para que se controle la calidad de los estudios, añadió Sáenz.