Consejos y prevención de fiebre amarilla para viajeros

Columna de Cecilia Ezcurra, Jefe de Servicio de infectología y epidemiología del Hospital Alemán.

La fiebre amarilla es una enfermedad viral transmitida por mosquitos, principalmente Aedes Aegypti y Haemagogus spp, comunes en zonas tropicales y subtropicales.

Aunque la mayoría de los
infectados presentan síntomas leves como fiebre, dolor muscular y náuseas, un
15% desarrolla formas graves que pueden ser mortales.

Viajar informado y protegido
es clave.Por esa razón, y para reducir el riesgo de contraer fiebre
amarilla durante los viajes, se recomienda lo siguiente:

1.      
Protección contra picaduras de mosquitos

o   
Evitar actividades
al aire libre al amanecer y al atardecer, cuando los mosquitos son más activos

o   
Usar ropa de
colores claros, preferentemente de manga larga y pantalones largos

o   
Aplicar repelentes
con DEET (15%-25%), reaplicándolos según las indicaciones, especialmente tras
contacto con agua o sudoración

2.      
Vacunación

o   
Consultar con un
médico antes de viajar para evaluar la necesidad de la vacuna contra la fiebre
amarilla. Es altamente efectiva y puede ser requisito para ingresar a ciertos
países

o   
La vacuna está
contraindicada en algunos casos, como en personas inmunodeprimidas o mayores de
60 años

3.      
Alojamientos seguros

o  
Preferir
hospedajes con aire acondicionado y mosquiteros para reducir el riesgo de
exposición a mosquitos

4.      
Medidas adicionales

o   
Informarse sobre
las áreas de riesgo y consultar las recomendaciones de salud pública de cada
destino antes de viajar

o   
En caso de
presentar síntomas tras un viaje, acudir de inmediato a un centro médico e
informarse sobre su historial de desplazamientos

Con estas medidas, es posible
reducir significativamente el riesgo de infección y proteger la salud de la
comunidad.