Cómo será el primer congreso pensado por y para investigadores en formación

Los próximos 16 y 17 de octubre, Buenos Aires será sede de un encuentro poco convencional: investigadores en formación de todo el país se reunirán para compartir un espacio en el que no sólo tendrán la posibilidad de exponer sus logros científicos, sino –sobre todo– donde podrán plantear dudas, pedir ayuda o hacer preguntas sin sentirse inhibidos por la presencia de sus jefes o colegas más avanzados en sus carreras. Será en el marco de la primera edición del congreso que impulsa la flamante Agrupación Jóvenes Investigadores (AJI), bajo el lema “ciencia joven, colaborativa y federal”.

“La AJI surgió charlando con un grupo de amigos, excompañeros de la
facultad. Nos dimos cuenta de que cuando terminamos de cursar cada uno
arrancó su doctorado en temas diferentes y en distintas instituciones y
ninguno sabía bien qué hacía el otro. O sea, estudiamos la misma
carrera, sabemos las mismas cosas, pero después se separaron tanto los
caminos que, aunque no pasaron muchos años, no estábamos al tanto de las
investigaciones que hacía el resto”, explicó a la Agencia CyTA-Leloir el
biotecnólogo Tomás Peters, presidente de la AJI. El también becario
doctoral del CONICET en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de
la UBA y la Fundación Instituto Leloir añadió que empezaron a notar que
les pasaba lo mismo incluso con la gente del propio lugar de trabajo,
“becarios del laboratorio de al lado, con quienes almorzamos todos los
días, pero, sin embargo, no tenemos muy claro qué investigan. Y eso que
tal vez estamos usando las mismas técnicas y tenemos las mismas
dificultades”.

Ese fue el puntapié inicial para lo que será el primer encuentro
federal pensado por y para jóvenes investigadores. “Queremos fomentar
una red de colaboración que integre a científicos en formación de todo
el país y se nos ocurrió que el mejor marco para darle un espacio físico
era un congreso”, describió Peters, quien aclaró que el único requisito
para inscribirse es que no tienen que haber pasado más de 10 años de la
última instancia posdoctoral del interesado. “El límite no tiene que
ver con una discriminación etaria, sino con generar un espacio en el que
no haya gente que pueda intimidar a quienes quieran contar sus dudas o
problemas, como un jefe o alguien de remarcada trayectoria”, puntualizó.

El congreso está organizado en cuatro ejes temáticos, que abarcan
casi todos los aspectos relacionados a las ciencias de la vida:
bioquímica, biología molecular y celular; biología vegetal y
biotecnología; bioinformática y biología computacional; y biología del
desarrollo y neurociencias. Cada uno de esos ejes contará con la charla
de un invitado especial (Ariel Waisman, Federico Ariel, Lucía Chemes y
Daniela Di Bella, respectivamente), y luego habrá tres bloques de entre
cinco y seis exposiciones de 10 minutos de quienes se postulen como
oradores. La selección estará a cargo de un comité evaluador integrado
por jóvenes investigadores de universidades de todo el país.

“También habrá paneles de divulgación y una sesión de pósters que
tendrá un protagonismo central porque será sobre el final de cada uno de
los días, antes del brindis. Y eso nos va a dar el ámbito ideal para
seguir conversando sobre aquello que nos interesó”, puntualizó Mac
Donagh, becario doctoral del CONICET en la Universidad Nacional de
Quilmes, vicepresidente de la AJI y coorganizador del encuentro.

El reconocido biólogo molecular Alberto Kornblihtt será quien cierre
el evento con una charla magistral, mientras que la periodista
científica Nora Bär y los científicos y divulgadores Nadia Chiaramoni,
Pedro Bekinschtein, Guadalupe Nogués y Sol Figueroa (Cientina)
compartirán sus experiencias y miradas sobre cómo llevar la ciencia más
allá de los papers.

Entusiasmados con la buena recepción que tuvo la iniciativa entre
empresas y personas que aceptaron ser patrocinadoras de las jornadas,
los organizadores ahora buscan fomentar las inscripciones -están
abiertas hasta el 17 de septiembre-, de manera de que los interesados en
participar propongan sus temas para las charlas (lo pueden hacer en el
formulario de inscripción que encuentran aquí).
Los 20 mil pesos que cuesta la inscripción tienen como objetivo ayudar a
cubrir los gastos operativos y, sobre todo, poder ofrecer becas a
quienes deban viajar desde otras provincias y necesiten ayuda para el
traslado a Buenos Aires o para pagar el hospedaje. Pero la idea es que
nadie se quede afuera, así que cualquier inconveniente para afrontar el
gasto es conversable, dicen desde la organización.

“Mi expectativa es que realmente se puedan generar vínculos que, por
un lado, nos ayuden a sobrellevar la situación actual del sistema
científico argentino y, por otro, establecer contactos que nos permitan
mejorar en nuestra carrera científica; que podamos absorber cosas que
nos sirvan para nuestro doctorado o posdoctorado. Y que sea bien
federal, por supuesto”, señaló Peters.

Si bien la sede del encuentro será la Fundación Instituto Leloir (Av.
Patricias Argentinas 435, CABA), la organización de la iniciativa es
independiente y está a cargo exclusivamente de la AJI.