Colesterol alto: el enemigo silencioso que puede pasar desapercibido
- 19 de septiembre de 2025
- Posted by: Administrador
- Categoría: Noticias

Cada 19 de septiembre se conmemora el Día Mundial
del Colesterol, una fecha que invita a reflexionar sobre la importancia de
controlar este factor clave en la salud cardiovascular.
La
enfermedad cardiovascular es la primera causa de muerte a nivel global,
generando más muertes que el cáncer, la diabetes y las enfermedades
respiratorias crónicas. Se estima que unas 18 millones de personas fallecen por
año por causas cardiovasculares y este número está en aumento, estimándose casi
24 millones de muertes para el año 2030. Si bien se trata de una problemática
multifactorial, hay robusta evidencia que demuestra el rol causal del
colesterol LDL en la enfermedad cardiovascular.
“El colesterol es una grasa
(lípido) que nuestro cuerpo necesita para funcionar correctamente. Todos
tenemos colesterol y sin él no podríamos vivir. Sin embargo, tener demasiado
puede ser dañino. En especial, un nivel alto de colesterol LDL (lipoproteínas de baja densidad, por sus siglas en
inglés) puede acumularse en las
arterias y dificultar el paso de la sangre” explica el Dr. Walter Masson, médico cardiólogo y presidente de
la Sociedad Argentina de Lípidos (SAL), MN 104816. “El
acumulo de colesterol en la pared de las arterias produce placas de
aterosclerosis (o también conocido como ateroma). Debido a que las placas se
acumulan silenciosamente reduciendo lentamente el calibre de dichas arterias,
el riesgo de sufrir un evento cardiovascular aumenta y muchas veces no es
detectado hasta que ocurre un infarto cardíaco o un accidente cerebrovascular” agrega
el profesional.
“Hoy
sabemos que no solo es importante alcanzar los objetivos de colesterol LDL
recomendados, sino hacerlo lo antes posible. Es decir, cuanto más temprano se
logre reducir el colesterol LDL, mejor. Como el colesterol alto no suele causar
síntomas hasta que aparece un problema cardiovascular, una persona puede pasar
muchos años con valores elevados dañando sus arterias sin darse cuenta” enfatiza el doctor.
Existen
ciertos factores que influyen en la posibilidad de tener niveles de colesterol
elevados. Entre ellos se encuentran: estilo de vida, antecedentes familiares,
la edad, el sobrepeso, entre otros. Según datos de la 4° Encuesta Nacional de
Factores de riesgo, en Argentina, “3 de cada 10 personas mayores de 18 años
tienen niveles de colesterol LDL más altos que lo aconsejable”.
Frente
a este escenario, la Fundación Bioquímica Argentina (FBA) impulsó una
recomendación de un modelo unificado de informe del laboratorio de lípidos y
lipoproteínas, consensuada y avalada conjuntamente con cuatro sociedades
médicas clave en el área: la Sociedad Argentina de Lípidos (SAL), la Federación
Argentina de Cardiología (FAC), la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) y la
Federación Argentina de Sociedades de Endocrinología (FASEN). Según afirma la
Dra. Gabriela Berg, directora del Programa de Control de Enfermedades
Cardiovasculares (PROCORDIS) de la Fundación Bioquímica Argentina (FBA), MN
6684.: “Esto garantiza, por un lado, un lenguaje común para un objetivo común,
y, a su vez, que el modelo se perciba como un lenguaje construido entre pares.
Esto facilita que los médicos adopten el informe, ya que refleja un acuerdo
entre ambas profesiones sobre cuál es la mejor manera de reportar los
resultados.”
Este
documento consenso entre las instituciones científicas nace de la necesidad de
contar con un informe bioquímico de lípidos y lipoproteínas actualizado según
las guías internacionales vigentes,
que
permita la detección temprana de pacientes en riesgo cardiovascular y el
seguimiento de pacientes con dislipemias. Actualmente existe una heterogeneidad
de valores de decisión
clínica
en los informes bioquímicos, siendo necesario armonizarlos a nivel nacional.
“Sabemos
que la enfermedad cardiovascular constituye la principal causa de muerte en
nuestro país. Ante esta realidad crítica y para contribuir a su prevención, fue
que impulsamos este modelo unificado de valores” agrega la Dra. Gabriela Berg. “A partir de
su implementación, se espera detectar de manera más temprana y eficaz a los
pacientes en riesgo cardiovascular, gracias a la utilización de valores de
decisión clínica actualizados y uniformes”.
“El
principal avance es que los informes de laboratorio ahora son más claros,
evitando confusiones tanto para el médico como para el paciente. Por ejemplo,
ya no se usan valores ‘normales’ universales de colesterol LDL, sino objetivos
específicos según el riesgo cardiovascular de cada persona. Este nuevo
documento revisa y actualiza el modo de comunicar los resultados relacionados
con los lípidos” aclara el Dr. Masson.
“Por ejemplo, dos personas con el mismo colesterol LDL pueden necesitar
objetivos diferentes. Hoy se sugieren valores de colesterol LDL menores a 116,
100, 70, 55 o 40 mg/dl para personas con riesgo bajo, moderado, alto, muy alto
o extremo, respectivamente. El médico establecerá el riesgo cardiovascular y el
objetivo de colesterol LDL a alcanzar por cada individuo, teniendo en cuenta si
tiene alguna enfermedad del corazón y otros factores de riesgo como presión
alta, diabetes o tabaquismo” agrega.
Con respecto a la
importancia que presenta el informe bioquímico para los pacientes, la Dra. Berg
explica que “este informe es parte activa del proceso diagnóstico y nos
aporta evidencia objetiva y cuantificable. Un modelo unificado de valores como
el que impulsamos actúa como herramienta de interpretación estandarizada y
actualizada, transformando los datos crudos del laboratorio en información
clínica accionable y fundamental para los médicos”. Un claro ejemplo es la inclusión de “banderas de
alarma” o colores que destacan automáticamente los valores que representan un
riesgo. “Esto llama inmediatamente la atención sobre los parámetros
críticos, permitiendo una evaluación rápida y priorizando a los pacientes que
requieren una intervención más urgente, sin necesidad de que el médico memorice
todos los valores de corte”.
Las
estrategias generales para el control del colesterol LDL en cada paciente deben
ser establecidas por el médico tratante, debiendo trabajar en cambios de
hábitos (actividad física, dieta saludable) y, muchas veces, es necesario
considerar también en simultáneo fármacos para lograr las metas de colesterol
LDL que cada caso necesita. “En los
tiempos que corren, sería imprudente no conocer nuestros valores de colesterol
LDL y actuar sobre ellos cuando corresponda. Un simple análisis de sangre puede
darle a su médico toda la información que necesita” expresa el doctor
Masson. “En resumen, este modelo colabora liberando al médico de la tarea de
interpretar resultados ambiguos o desactualizados y, en su lugar, le
proporciona un informe claro, contextualizado y alineado con las mejores
prácticas, permitiéndole centrar sus esfuerzos en lo más importante: tomar la
mejor decisión terapéutica para su paciente” concluye la Dra. Berg.