Cada año mueren 1,3 millones de personas en el mundo por causas relacionadas con hepatitis virales

El objetivo es impulsar acciones urgentes para prevenir, diagnosticar y tratar estas enfermedades.

Las hepatitis virales
son un grupo de enfermedades infecciosas que afectan al hígado, causadas por
virus. Los tipos más comunes son la hepatitis A, B, C, D y E. Cada tipo tiene
su propia forma de transmisión, síntomas y gravedad.

¿Por qué es
importante el Día Mundial contra la Hepatitis?

  • Las hepatitis virales son un
    problema de salud pública global: Se estima que 300 millones de
    personas en el mundo viven con hepatitis B o C, y cada año mueren 1,3
    millones de personas por causas relacionadas con estas enfermedades.
  • La prevención es
    posible: Existen vacunas para la hepatitis A y B, y prácticas de sexo
    seguro y uso de jeringas nuevas y estériles pueden ayudar a prevenir la
    transmisión de la hepatitis B y C. La hepatitis E se suele transmitir por
    alimentos poco cocinados, especialmente provenientes de mariscos y cerdos;
    también se puede transmitir de persona a persona.  La correcta higiene
    de manos también es fundamental para la prevención.
  • El diagnóstico y tratamiento
    tempranos son cruciales: El diagnóstico temprano de la hepatitis B y
    C puede salvar vidas. La mayoría de estas hepatitis no tienen síntomas,
    por lo que se recomienda que al menos una vez en la vida todos nos hayamos
    hecho el test, especialmente aquellos mayores de 45 años.  El
    tratamiento puede prevenir el desarrollo de complicaciones graves, como
    cirrosis y cáncer de hígado.

¿Qué podemos hacer
para combatir las hepatitis virales?

  • Informarnos y educar a
    otros: Comprender las vías de transmisión, los síntomas y las
    opciones de prevención y tratamiento es fundamental para combatir las
    hepatitis virales.
  • Vacunarnos: Las vacunas
    contra la hepatitis A y B son seguras y efectivas, y protegen contra dos
    de los tipos más comunes de hepatitis viral.
  • Correcta higiene de manos y
    cocción de los alimentos: Fundamental para la prevención de las
    hepatitis A y E
  • Practicar sexo seguro: Usar
    preservativo en todas las relaciones sexuales ayuda a prevenir la
    transmisión de enfermedades de transmisión sexual, incluyendo la hepatitis
    B.
  • No compartir jeringas: El
    uso de jeringas nuevas y estériles es esencial para prevenir la
    transmisión de la hepatitis B y C.
  • Hacerse la prueba: Si tienes
    factores de riesgo, como haber tenido relaciones sexuales sin protección o
    haber estado en contacto con la sangre de una persona infectada, es
    importante hacerse la prueba de hepatitis B y C. También es recomendable
    hacerse el test si tenés más de 45 años y nunca te lo hicieron.
  • Buscar tratamiento: Si te
    diagnostican hepatitis B o C, es importante buscar tratamiento de
    inmediato. El tratamiento puede prevenir el desarrollo de complicaciones
    graves y salvar vidas.

Juntos podemos hacer la
diferencia. En este Día Mundial contra la Hepatitis, unámonos para
aumentar la conciencia, promover la prevención y garantizar el acceso a
diagnóstico y tratamiento para todas las personas que viven con hepatitis
virales.

María Margarita Anders (MN 92156)

Jefa del Servicio de
Hepatología

Instituto  de
Enfermedades Digestivas

Hospital Alemán