Avance en cáncer de mama temprano: una terapia ayuda a prevenir recaídas

El cáncer de mama es el carcinoma más frecuente a nivel global y la principal
causa de fallecimiento por cáncer entre las mujeres en todo el mundo. En
Argentina es la primera causa de muerte por tumores en mujeres, alcanzando anualmente
unos 6.100 fallecimientos. “En nuestro
país, este tumor representa el 35% de los cánceres en mujeres y se detectan más
de 22 mil casos al año, lo que representa una tasa de 80 cada 100.000 mujeres
aproximadamente. Dentro de Latinoamérica, somos uno de los países con mayor
incidencia”
amplía la Dra. Valeria Cáceres, médica oncóloga y jefa
del Área de Oncología Clínica del Instituto ROFFO, MN 79930.

El cáncer de mama puede
presentarse de muchas maneras, la más frecuente suele ser la aparición de una
masa indolora, pero también puede estar vinculado al engrosamiento, alteración
en el tamaño, la forma o la apariencia de la mama. También son señales de
alerta alteraciones de la piel como enrojecimiento, picaduras o hoyuelos,
cambio en la apariencia del pezón o la piel alrededor (areola), y/o secreción
anormal del pezón. En todos los casos es fundamental la consulta médica
inmediata, así como la realización de un examen médico completo. Cabe aclarar,
que cuando se detecta en etapas tempranas y se accede a un tratamiento
adecuado, el 90% de los casos son curables. Por lo tanto, es muy importante
detectarlo a través de estudios antes de que se evidencie clínicamente.

El método diagnóstico recomendado
es la mamografía y todas las mujeres desde los 40 años de edad, sin
antecedentes personales ni familiares de cáncer de mama, deben realizarse una
cada uno o dos años.

Aunque se desconocen las causas
del cáncer de mama se reconoce que algunos factores aumentan el riesgo de
enfermar: ser mayor de 40 años, antecedentes personales o familiares de cáncer
de mama o de enfermedad pre-neoplásica de mama, tratamiento previo con
radioterapia dirigida al tórax, terapia de reemplazo hormonal, primera
menstruación a edad temprana, edad avanzada en el momento del primer parto o
nunca haber tenido hijos, entre otros. A su vez, el sobrepeso, el sedentarismo,
y consumo excesivo de alcohol son factores que se pueden evitar para disminuir
el riesgo de padecer la enfermedad.

El cáncer de mama no es una
enfermedad única, sino un conjunto de enfermedades con diversos tipos, subtipos
y características moleculares que se clasifican por el origen de las células
cancerosas y la presencia de receptores hormonales o proteínas (HER2), lo cual
define los tratamientos personalizados y el pronóstico de cada paciente.
El HER2 es una proteína que se encuentra en la superficie de las células
mamarias y ayuda a su crecimiento. Un exceso de esta proteína puede hacer que
el cáncer crezca rápidamente, resultando en un cáncer de mama HER2 positivo. En
un cáncer de mama con receptores hormonales positivos, HER2 negativo, las
células cancerosas tienen poca o ninguna proteína HER2 en su superficie (alta
expresión de receptores hormonales) y es el tipo de cáncer de mama más
frecuente.

El cáncer de mama se diferencia
también en función de su diseminación. Los estadios describen si el tumor se ha
diseminado a otras partes del cuerpo. Los estadios más tempranos se identifican
como estadio 0 (carcinoma in situ de mama) y los demás van desde estadio I (1)
a IV (4). Por regla general, mientras más bajo sea el número, menos se ha
propagado el cáncer. En los estadios tempranos en general, se limita a la mama
y los ganglios linfáticos cercanos, mientras que en el cáncer de mama avanzado
se ha propagado a ganglios más distantes o a órganos lejanos (metástasis). Esta
diferencia en la extensión de la enfermedad impacta directamente en la
supervivencia y el tipo de tratamiento propuesto, siendo el cáncer temprano el
que tiene más posibilidades de curación.

Hoy, gracias a la investigación
clínica y la innovación terapéutica, se abre una nueva etapa en el abordaje de
esta enfermedad en Argentina. Recientemente, la Administración Nacional de
Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó en nuestro país el
uso de ribociclib, un inhibidor de CDK4/6, para personas con cáncer de mama temprano como terapia
adyuvante, con el objetivo de reducir el riesgo de recurrencia y mejorar la
supervivencia. Si bien el ribociclib ya se encuentra aprobado en nuestro país
para el tratamiento del cáncer de mama avanzado, la nueva indicación es para
pacientes con cáncer de mama temprano con receptores hormonales positivos (RH+)
y HER2 negativo (HER2-), la forma más habitual de esta enfermedad, en una
amplia población de pacientes incluyendo los estadios II y III con alto riesgo
de recurrencia.

La aprobación de ribociclib en
estadios tempranos se basa en los datos del estudio clínico NATALEE. Según este
estudio, ribociclib, en combinación con la terapia hormonal como tratamiento
adyuvante, reduce el riesgo de
recurrencia en un 28.5%
en comparación con la terapia hormonal sola. “La recaída en pacientes con cáncer de mama
es una posibilidad. Por esto es muy importante intensificar los tratamientos
más allá de la cirugía, la hormonoterapia o la radioterapia”,
explica la
doctora Cáceres. “Esta novedad
terapéutica viene a cambiar la evolución de la enfermedad, disminuyendo las
tasas de recurrencia en forma considerable”
enfatiza. A su vez, esta
terapia probó mantener la calidad de vida de las pacientes con un perfil de
seguridad predecible y manejable. “Mantener
la calidad de vida de los pacientes es un aspecto muy importante a considerar
en el tratamiento”
expresa la Dra. Victoria Costanzo, médica
oncóloga, subjefa del Área de Oncología Clínica Mamaria del Instituto Alexander
Fleming, MN 107692. “Esta nueva opción
terapéutica, además de reducir la probabilidad de recaída, lo hace a expensas
de que la toxicidad no altere el día a día de las pacientes y eso es sumamente
positivo ya que ayuda al cumplimiento y la adherencia del mismo”
destaca.

“Hablamos de un tratamiento con intención curativa, en un escenario de
adyuvancia. Este escenario se da cuando a una paciente detectada en forma
temprana, se le aplican diferentes tratamientos para evitar una recaída. En
este caso, se aplica después de la cirugía”
comenta Costanzo. “La paciente no tiene ya enfermedad que se
evidencie en los estudios, pero presenta riesgo de tenerla”
agrega. 

“La supervivencia en cáncer de mama temprano ha tenido un cambio
radical. Esto se fue dando de a poco gracias a diferentes avances como nuevas
drogas de quimioterapia, cambios en la forma de administración de esas drogas,
mejoras en las técnicas de radioterapia y la aparición de drogas nuevas
dirigidas a blancos moleculares, es decir, con acción selectiva”
explica
Costanzo. “Conocer, además, que cada
mujer tiene un riesgo diferente de recaer y, por lo tanto, el abordaje no será
el mismo en todos los casos, es un avance clave en términos de supervivencia”

concluye.

El diagnóstico precoz de cáncer
de mama es fundamental para prevenir la enfermedad, por ello es clave llevar
adelante los estudios y controles anuales correspondientes. La cuenta de
Instagram Soy Eda,
iniciativa impulsada por Novartis, ofrece información clave dirigida a la
comunidad acerca de esta patología: prevención, chequeos médicos recomendados,
recomendaciones, entre otras.