2 de cada 10 embarazos en Argentina son de alto riesgo

20/05/2015 Preeclampsia, embaraza, tensión, médico, consulta..

La preeclampsia se caacteriza, fundamentalmente, por la aparición de hipertensión en las embarazadas después de la semana 20 de gestación, así como de proteínas en la orina. En los casos más severos este trastorno puede producir graves consecuencias tanto para la madre como para el feto, siendo necesario en algunas ocasiones finalizar la gestación antes de término de manera urgente.

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El diagnóstico de un embarazo de alto riesgo suele generar temor e incertidumbre. Sin embargo, en un país como Argentina, donde se estima que casi un 20% de las gestaciones son de esta manera , los especialistas aseguran que, lejos de ser una sentencia, es una oportunidad para activar un plan de cuidado y prevención.

Las
causas son variadas y pueden incluir condiciones preexistentes de la
madre como hipertensión o diabetes, la edad materna, embarazos múltiples
o complicaciones que surgen durante la gestación, como la preeclampsia.
En todos estos escenarios, la información y el seguimiento médico son
los principales aliados.

Es
fundamental desmitificar el término. Un embarazo de alto riesgo no es
una etiqueta, es un plan de acción. Significa que, en lugar de un
control mensual, quizás necesitemos vernos con más frecuencia, realizar
estudios por imágenes más detallados o análisis específicos para
monitorear de cerca la evolución y la salud de ambos
“, explica el Dr. Rafael Cantisani, Especialista en Ginecología y Obstetricia en Clínica Bazterrica. “Hoy,
la medicina materno-fetal nos permite ser proactivos, no reactivos,
brindando tranquilidad y las mejores condiciones para un desenlace feliz
“.

¿Cómo anticiparse? La hoja de ruta:

La
clave, según el especialista, está en la anticipación. Un control
prenatal, idealmente iniciado en el primer trimestre, permite al equipo
médico diseñar un verdadero mapa de ruta personalizado para cada
paciente. Este plan puede incluir monitoreos de presión arterial más
frecuentes, ecografías para evaluar el crecimiento fetal, estudios para
descartar diabetes gestacional y un seguimiento nutricional adaptado.
Esta planificación es vital, considerando que un alto porcentaje de las
complicaciones maternas en el país son evitables con un monitoreo
adecuado.

La diferencia entre un diagnóstico a tiempo y uno tardío es abismal“, añade el Dr. Cantisani. “Nos
permite intervenir proactivamente, a veces con algo tan simple como un
cambio en la dieta o un medicamento, para prevenir una complicación
severa. La medicina moderna en este campo es fundamentalmente
preventiva; su objetivo es garantizar que el embarazo llegue a término
de la forma más segura posible
“.

Este
abordaje integral no termina en el parto. La atención médica organizada
contempla también el acompañamiento postnatal, una fase crucial y a
menudo subestimada. El puerperio, conocido como el “cuarto trimestre”,
es un periodo de grandes cambios físicos y emocionales para la madre.

El
cuidado no termina con el nacimiento. Ofrecer un soporte profesional en
la lactancia y en los primeros cuidados del recién nacido no es un
lujo, es parte integral de la salud materna y del fortalecimiento del
vínculo familiar
“, concluye el Dr. Cantisani. “Una madre que se
siente segura, contenida y apoyada durante esta etapa transita la
recuperación de una mejor manera, lo que impacta directamente en el
bienestar de su bebé. Es completar el círculo de protección que
iniciamos en la primera consulta
“.