Tres de cada diez personas manifestaron síntomas ansiosos y/o depresivos en el año 2024
- 21 de agosto de 2025
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El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA) presentó el miércoles 20 de agosto en Hagamos Lío, el streaming de la UCA, el documento Malestar psicológico: La evolución histórica en la Argentina urbana (2010-2024) y determinantes en el contexto reciente (2022-2024). Factores que inciden en la sintomatología ansiosa y depresiva en la población adulta. La presentación estuvo a cargo de Solange Rodríguez Espínola, Eduardo Leonardelli, María Agustina Paternó Manavella y Milagros Dolabjian, autores del documento. Además, contó con una mesa debate con investigadores e invitados especiales. Participaron Fernando Torrente, director de Psicoterapia en Grupo Ineco; Analía Zanatta: médica psiquiatra y directora asociada de Salud Mental en el Hospital Alejandro Korn (PBA) y Florencia Chiofalo, psicóloga y docente especializada en neuropsicología clínica.
Los datos visibilizan y ponen en agenda la situación de salud de la población, haciendo especial énfasis en el deterioro de la salud mental. El malestar psicológico en específico es una variable que releva la cantidad de personas que declaran tener sintomatología ansiosa y depresiva. El informe explora los cambios en la autopercepción de malestar en la salud mental, a la vez que aborda los indicadores que más influyen en estos cambios. A través del análisis de casos panel, que analiza a las mismas personas en tres años distintos, se evalúan sus trayectorias, qué personas son más afectadas, y qué características aumentan las chances de padecer esta sintomatología. Principales resultados Según el estudio, el malestar psicológico en la Argentina urbana mostró un incremento sostenido en el período 2010-2024, pasando del 18,4% al 28,1% en la población adulta. Este aumento implica que casi tres de cada diez personas manifiestan síntomas ansiosos y/o depresivos en el año 2024. El análisis longitudinal (2022-2024) permitió observar tanto la persistencia como la movilidad: un 58% de la población se mantuvo estable sin malestar psicológico, un 5% sufrió sintomatología persistente durante los tres años, un 12% transitó un patrón intermitente, y un 18% empeoró su salud mental en el año 2024. Estos resultados indican que, en un lapso muy corto, en dos de cada diez adultos se deterioró su salud mental. Independientemente uno del otro, el estado de salud, la condición y calidad del empleo, la condición de pobreza y el sexo funcionan como los determinantes más significativos del malestar psicológico. En este sentido, ser mujer, tener enfermedades crónicas o graves, estar en situación de desempleo o subempleo, o en condición de pobreza, son características que determinan un mayor malestar psicológico. Además, la combinación de edad avanzada, déficit de salud y precariedad laboral conforman un perfil de alto riesgo.