Neumonía en adultos: un problema prevenible con alto impacto económico y sanitario

Un estudio realizado entre adultos internados por neumonía causada por el virus de la influenza mostró que menos de un tercio (el 28%) estaba vacunado contra la gripe, pese a que todos tenían indicación de aplicársela.

La neumonía es una de las complicaciones más
graves que puede provocar el virus de la influenza, que la vacunación
antigripal contribuye a evitar, sobre todo en los grupos más vulnerables, entre
los que se incluyen los mayores de 65 años y los menores de esa edad con
factores de riesgo como obesidad, tabaquismo, diabetes, enfermedades
cardiovasculares, respiratorias, personas trasplantadas, que vivan con VIH o
que estén inmunosuprimidas, entre otras (Ver Quiénes deben vacunarse).

La vacuna antigripal está incluida en el
Calendario Nacional, por lo que se aplica en forma gratuita a población
priorizada. “Si todos los mayores de 65 años o los menores con factores
de riesgo se vacunaran, significaría un ahorro enorme para el sistema de salud,
pero también se ahorraría el deterioro de la calidad de vida que implican las
complicaciones e internaciones, muchas de ellas evitables
“, afirmó el Dr.
Martín Sivori, Jefe de la Unidad de Neumotisiología del Hospital Ramos Mejía.

Sívori – que es también Prof. Adjunto de
Neumonología y Director del Centro Universitario de Neumonología “Dr. José
María Ramos Mejía” de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos
Aires- lideró el primer estudio destinado a evaluar en Argentina los costos
directos que implica la hospitalización por neumonía causada por el virus de la
influenza. Los resultados del trabajo publicado en la Revista Americana de
Medicina Respiratoria (RAMR) fueron presentados en Flu Forum 2025, el encuentro
anual de actualización científica sobre influenza que lleva adelante CSL
Seqirus. “Este trabajo demuestra de
manera clara el beneficio de la vacunación antigripal más allá de la salud de
las personas, en la salud del sistema sanitario: una dosis de vacuna representa
menos del 1% de los costos directos asociados a una internación. No consideramos
acá lucro cesante y otros costos intangibles que harían que esta diferencia o
ahorro sea aún mayor
”, afirmó el doctor José Montes, médico infectólogo y
director médico de CSL Seqirus para Argentina y Latinoamérica.

Vacunación antigripal: una herramienta costo-efectiva
que “ahorra” vidas

La neumonía ocurre cuando la infección afecta a
los pulmones, lo que configura un cuadro complejo, especialmente en población
vulnerable, como la descrita en el estudio. “La hospitalización por
influenza es una de las consecuencias más graves de la infección por este virus
“,
subrayaron los autores del artículo.

Durante 2022 y hasta abril de 2023, los pacientes- que formaron parte de la muestra
de este estudio- fueron hospitalizados en el Ramos Mejía por neumonía por
influenza. Según lo reportado, el perfil de los internados era el siguiente:
adultos mayores (en torno a los 70 años), más de la mitad varones, con una alta
carga de comorbilidades. “Tenían criterio de vacunación el 100% de los
pacientes, pero solo el 28,5% la había realizado el año previo
“,
precisó Sívori.

Entre las comorbilidades halladas, las más
frecuentes fueron el tabaquismo (fumadores o ex) y las enfermedades
cardiovasculares, observadas en el 85% de la muestra. También el consumo
excesivo de alcohol, diabetes, asma/EPOC.

La duración de internación en guardia fue de un
día en promedio y siete días en sala general. Uno de los pacientes falleció. El
costo directo para el sistema de salud fue de casi 2700 dólares por paciente hospitalizado.
Si extrapoláramos este costo al total de pacientes que se internan año
a año por neumonía en el país, implicaría una cantidad de miles o millones de
dólares, una cifra terriblemente superior a lo que significa una campaña de
vacunación, cuya cobertura debería alcanzar a más del 90% de la población
“,
dijo Sívori.

A pesar del daño respiratorio y sistémico
a corto y mediano plazo de la infección por influenza, y relatando solo los
costos directos, sabiendo que los indirectos son terriblemente superiores,
resulta paradójico que, en nuestro país, donde la vacunación antigripal está
dentro del Programa Nacional de Vacunación de Argentina para las poblaciones de
riesgo de forma gratuita, la cobertura vacunal sea tan pobre
“,
manifestaron con preocupación los investigadores en el artículo publicado en
RAMR.

Es imperativo extremar las medidas para
asegurar una mayor cobertura vacunal en la población de riesgo
“,
afirmaron y concluyeron que garantizar que la vacunación antigripal, que es
pública y gratuita, llegue a todas las poblaciones de riesgo de manera oportuna
y adecuada, “es de suma importancia sanitaria para disminuir las
internaciones y la mortalidad, las cuales son prevenibles junto con sus costos
asociados
“.

El estudio se concentró solo en los costos
directos. A ello, sumó el neumonólogo, hay que sumarle los costos indirectos
que conllevan las complicaciones y/o internaciones por el virus de la gripe
(ausentismo laboral, pérdida de productividad, impacto familiar, pérdida
temprana de la vida y productividad para el país). Estos costos indirectos
multiplican entre 3 y 5 veces los 2663 dólares estimados de internación
directa. “Vacunar es una estrategia económica, eficaz y salva vidas.
Aumentar la cobertura en otoño evitaría miles de hospitalizaciones y muertes
prevenibles
“, insistió Sívori.

En Argentina, según el último Boletín
Epidemiológico Nacional, desde mediados de marzo se registra en ascenso la
detección de influenza en personas internadas. En lo que va de 2025 se
registraron 19 fallecidos con este diagnóstico.

Quiénes deben vacunarse

La vacuna antigripal previene cada año millones de
enfermedades y consultas al médico relacionadas con esta infección. Durante las
temporadas en las cuales los virus de la vacuna coinciden con los virus en
circulación, se ha demostrado que reduce el riesgo de tener que consultar al
médico por influenza entre un 40 y un 60 por ciento.

Toda persona mayor de 6 meses puede recibir la
vacuna antigripal según criterio de su médico tratante y el Calendario Nacional
de Vacunación la incluye de forma obligatoria y gratuita para los siguientes
grupos: mayores de 65 años, personal de salud, embarazadas (en cualquier
trimestre de la gestación, para proteger a la madre y al bebe durante sus
primeros meses), puérperas hasta 10 días posteriores al parto (sino la
recibieron durante el embarazo), niños de 6 a 24 meses (2 dosis solo para
aquellos que la reciban por primera vez) y personas que acrediten factores de
riesgo como: obesidad, diabetes, enfermedades respiratorias, cardíacas,
inmunodeficiencias congénitas o adquiridas, enfermedad oncohematológica,
trasplante y/o personas con insuficiencia renal crónica en diálisis, entre
otros.