El 26 de agosto se conmemora el Día Internacional del Dengue

La circulación simultánea de los cuatro serotipos del
virus y la expansión del mosquito vector a nuevas regiones del país refuerzan
la urgencia de sostener acciones de prevención, vigilancia epidemiológica y
compromiso comunitario a lo largo de todo el año.

El dengue es una enfermedad viral transmitida por la
picadura del mosquito Aedes aegypti, una especie de hábitos urbanos y
domiciliarios. La hembra del mosquito, que se alimenta de sangre, deposita sus
huevos en recipientes con agua limpia acumulada y los mismos pueden resistir la
sequía durante más de un año y eclosionar cuando vuelven a estar en contacto
con el agua, dando lugar a nuevas larvas que crecen y se desarrollan en el agua
hasta transformarse en mosquitos adultos.

El virus se transmite cuando un mosquito
pica a una persona infectada y, tras hacerlo, puede contagiar a otras personas
al volver a picar. No se contagia por contacto entre personas, aunque existen
otras formas poco frecuentes de transmisión, como transfusiones, trasplantes o
durante el embarazo. La actividad del Aedes aegypti es principalmente diurna,
con picos de alimentación por la mañana y al atardecer, por lo que se
recomienda aplicar repelente antes de salir y mantener los ambientes protegidos,
incluso durante el dí
a”, explica la Dra.
Valeria El Haj, Directora Médica Nacional de OSPEDYC.

El dengue tiene un período de incubación que oscila entre
los 4 y 10 días, y se manifiesta clínicamente en tres fases: febril, crítica y
de recuperación. La fase febril se caracteriza por fiebre alta (mayor a 38,5
°C), dolor de cabeza, dolor muscular y articular, dolor detrás de los ojos,
náuseas, erupciones cutáneas y malestar general. La fase crítica suele comenzar
entre el tercer y séptimo día, cuando la fiebre disminuye pero puede haber
extravasación de líquidos, descenso de plaquetas y riesgo de shock. En la fase
de recuperación mejora el estado general, aunque pueden surgir complicaciones
si no se realiza un seguimiento adecuado. Algunos signos de alarma que
requieren atención médica urgente son dolor abdominal persistente, vómitos
continuos, sangrados en encías o tracto digestivo, y alteraciones del estado de
conciencia como somnolencia o irritabilidad.

No existe
tratamiento antiviral específico para el dengue. El abordaje es sintomático y
de sostén, centrado en una hidratación adecuada y control clínico. Están
contraindicados los antiinflamatorios no esteroideos como ibuprofeno o aspirina
por el riesgo de hemorragias. En casos graves, puede ser necesaria la
internación para realizar fluidoterapia intravenosa y monitoreo hemodinámico
”,
menciona la Dra. El Haj.

La principal medida de prevención es eliminar los
criaderos de mosquitos. Cualquier objeto que acumule agua puede convertirse en
un foco de reproducción. Es fundamental descartar recipientes en desuso como
latas, botellas o neumáticos, o darles un uso que impida la acumulación de
agua. Los objetos útiles que se encuentren en el exterior deben ser dados
vuelta, tapados o resguardados. Se recomienda cepillar y cambiar el agua
frecuentemente en bebederos de animales y floreros, rellenar los porta-macetas
con arena, mantener jardines desmalezados, destapar canaletas y colocar tela
mosquitera en rejillas. También es importante mantener cubiertos los tanques de
agua y las piletas de natación, incluso cuando no estén en uso. Estas medidas
deben sostenerse durante todo el año, ya que los huevos del mosquito pueden
sobrevivir a bajas temperaturas y condiciones secas.

A nivel
individual, se sugiere el uso de repelente —prestando atención a la
concentración de DEET (ingrediente activo utilizado en muchos repelentes de
insectos) para saber cuánto tiempo dura su efecto—, así como el uso de ropa de
manga larga, mosquiteros y mallas metálicas en puertas y ventanas. En
Argentina, la vacuna Qdenga, desarrollada por el laboratorio Takeda y aprobada
por la ANMAT, está disponible para mayores de 4 años, esta vacuna se aplica en
dos dosis con un intervalo de tres meses y protege contra los cuatro serotipos.
Si bien no forma parte del calendario nacional, algunas provincias la han
incorporado y también puede adquirirse en el ámbito privado. La indicación debe
ser evaluada por un médico según cada caso particular
”, remarca El Haj.

La lucha contra el dengue requiere un abordaje integral
que combine buenas prácticas de higiene, participación comunitaria y compromiso
sostenido. Cada acción, por pequeña que parezca, puede hacer la diferencia.